
Duelen los ojos con solo ver en lo que se ha convertido el Manchester United. Un club con tan poca grandeza, carácter dentro del campo y capacidad para reaccionar en los peores momentos.
Llevan prácticamente una década en decadencia total desde la marcha de Alex Ferguson y con distintos entrenadores, los Red Devils no encuentran el camino que una vez los puso en lo más alto del fútbol mundial.
Ante el Manchester City fueron humillados, superados y totalmente aplanados por la máquina de Guardiola que realmente no reflejó la diferencia que se demostró en el campo durante los 90 minutos.
El City tuvo la pelota, generó un montón de ocasiones y no le permitió en casi ningún momento al United pasar ni siquiera la mitad de la cancha. Los de Erik Ten Hag no podían hilvanar cuatro pases consecutivos, jugar en largo para la segunda jugada ni provocar faltas para obtener un poco de oxígeno.
Halland dio una auténtica exhibición de cómo debe ser un delantero: agresivo en el área, certero de cara a portería y buena interpretación del juego para moverse, aguantar la pelota e inmiscuirse en el trámite colectivo del equipo.
El noruego además de los dos goles tuvo una asistencia y un remate que Onana prácticamente le sacó en la línea de gol. Tremendo lo de este chico que además llegó a los 200 goles en su carrera en clubes.
El United es un club disfuncional. Toma decisiones disfuncionales a todos los niveles y eso termina repercutiendo en todas las áreas.
Deportivamente hablando no tienen una idea de lo que quieren, gastan mucho dinero en fichajes que terminan siendo mediocres y los técnicos que se han sentado en ese banquillo – quizás a excepción de Mourinho – no han ganado nada relevante y terminan vueltos locos y deseando huir de Old Trafford cuanto antes.
Erik Ten Hag está siendo el mismo problema. Si en un principio logró tener cierta conexión con los jugadores, armó un plan de juego que le permitió competir de mejor manera ante rivales de mayor envergadura y ganar un título, hoy todo eso se fue a la basura.
El equipo cada vez juega peor, tiene una pésima gestión de vestuario luchando varias batallas internas con algunos futbolistas y no está ni siquiera sacando resultados positivos a tenor de que el fútbol es muy pobre de su Manchester.
Sin olvidar la manera en la que echó del club a Cristiano Ronaldo, que no quiso renovar a De Gea prefiriendo a un arquero como Onana, tirando una pedrada a Casemiro en rueda de prensa y apartando sin piedad a Jadon Sancho del grupo en donde no puede ni utilizar las instalaciones para trabajar.
Además, los fichajes que ha pedido no terminar de dar el nivel, numéricamente la temporada del equipo es pésima y sus aficionados cada vez más empiezan a perder la esperanza, tanto así que ha falta de 10 minutos vaciaron medio Old Trafford con tal de ya no presenciar la paliza que les estaba dando el cuadro de Guardiola.
En Premier League el Manchester United sólo ha ganado 5 partidos de 10 y perdiendo los restantes. Suman siete derrotas en la presente campaña en todas las competencias y es su mayor número de derrotas desde que inician una temporada desde la 1986 – 1987.
No sé qué terminará pasando en el Teatro de los Sueños, lo que queda claro es que es un club en derrumbe, demolición y destrucción total por el mal manejo deportivo, directivo y emocional a la hora de tomar decisiones y gestionar cómo se debe tras la salida de Sir Alex. Una pena. Imagínense como debe de estar Bobby Charlton en su tumba ahora mismo. Gracias y que Dios los bendiga.
