El Club América dio una exhibición en Monterrey. Tuvo la pelota, jugó en campo rival y cuando pudo acelerar y llegar con claridad al arco de Andrada lo hizo de manera clínica.

A falta de Diego Valdés en esa zona de 3/4, Henry Martín dio una auténtica masterclass de cómo dar apoyos, aguantar la pelota y después poner el pase preciso para que sus compañeros estuvieran en la mejor posición para el remate.

Si bien le faltó el gol y es lo único que se le podría criticar al capitán americanista, dio una cátedra de cómo se tiene que mover un delantero, desmarcarse y generar situaciones para que los de segunda línea puedan convertir esos tantos que, por la concepción de la jugada, él no podía hacer porque su posición no era tan ventajosa.

Henry está ya en el nivel qué en su momento tuvo Oribe Peralta en sus mejores tardes. Si bien, por momentos no estaba tan acertado de cara al gol, siempre tenía una maniobra para asistir, dejar de frente al compañero o desahogar la jugada para clarificar el campo y tener una chance de gol.

Martín es tremendo. Dejó dos asistencias, tuvo además dos pases claves y creó dos grandes oportunidades. Todo en un primer tiempo de un América qué estuvo en control de la situación, no prestó la pelota y mantuvo a raya a un Monterrey sin ideas, endeble en zona baja y que perdían las disputas.

Encuentro catedrático de Henry qué en 70 minutos supo moverse entre líneas, hizo todas las jugadas fáciles y sin balón es un obrero del juego que siempre está dispuesto a ayudar al equipo a meter fuerte la pierna.

El América es un avión. A pesar de tener 3 bajas importantes – Valdés, Quiñones y Kevin – el equipo funciona, gana hasta con comodidad ante un igual como Rayados y se da el lujo de hacer cambios en pleno descanso sabiendo que tiene el liderato casi asegurado. Tremendo lo de Jardine qué le ha encontrado la vuelta al equipo que ahora funciona esté quien esté y con diversos esquemas.

Esto evidentemente se tendrá que concretar en la Liguilla porque está dinámica se viene repitiendo casi un lustro en el club y ahí deberán demostrar. Pero con Henry y el arsenal qué tiene el DT brasileño, se puede pensar en grande. Veremos también cómo va el tema de los lesionados. Gracias y que Dios los bendiga.