Bueno, ahora resulta que lo mal entendimos y somos todos tontos. Antonio Mohamed, dijiste lo que dijiste y al final no hay doble sentido y falta de comprensión. Tus palabras fueron claras, más – menos señalaste que estaban ahí en el Azteca para obedecer órdenes en donde había una consigna muy clara para beneficiar al Club América y perjudicar a tus Pumas.

Ahora nos vienes a decir que eso no era lo que querías decir y que el árbitro siguió la instrucción del VAR y esas eran el significado de tus palabras el sábado por la noche en la conferencia de prensa en el Coloso de Santa Úrsula. Pero todos sabemos que al final no fue así.

Buscaste, de manera burda y absurda, justificar la derrota de tu equipo, lo rácano que se vio en la delantera y que fueron superados en términos generales ese día por el América que hizo más méritos para llevarse el partido. Simplemente desviaste la atención, para que se hablara de eso, y no del mediocre encuentro que realizaron sus dirigidos.

Es una fórmula muy antigua y caduca en donde se busca proteger a los jugadores, no meterles presión por la derrota y que nadie hable que el ‘chino’ Huerta estuvo flojo, que el esquema con dos delanteros no funcionó y que Malagón no se ensució prácticamente el uniforme.

Si bien ahora vencieron a Gallos por goleada, están en cuarto lugar general, en zona de clasificación directa y están entre las cinco mejores ofensivas del certamen, perdiste ante el acérrimo rival siendo inferior y en donde poca producción de juego presentaste en un duelo que no se puede perder.

El ‘turco’ optó por tomar una postura ridícula, cobarde y de mal perdedor por dos situaciones: una, que está resentido con el América por la forma en la que salió, a pesar de haber sido campeón de liga en el 2014, y dos, tiene que quedar bien y ganarse la conmiseración de la afición universitaria si es que deportivamente no puede hacerlo mediante éxitos deportivos.

Fue un mal perdedor. Porque se olvidó, como no podía ser de otra manera como buena actitud de antiamericanista, que al América tampoco le marcaron un penal sobre Henry Martin, que era expulsión y, además, le anularon el gol que había logrado el ariete yucateco. Muy conveniente.

Pumas no va mal en el torneo. Están en una posición privilegiada del torneo, ha logrado potenciar a jugadores que hasta hace poco no mostraban ese nivel y ha logrado darle carácter a su equipo para remontar algunos resultados. Pero eso no quita su actitud cobarde, oportunista y fuera de lugar. Una pena. Gracias y que Dios los bendiga.