Si, lo sé, lo de Jude Bellingham es una cosa de locos. El jugador inglés volvió a dejar una actuación maradoniana – nunca mejor dicho – en el Real Madrid en su visita a Nápoles en la fecha 2 de la Champions League y con gol – extraordinario – y asistencia, firmó un nuevo MVP con la escuadra merengue, haciendo un tremendo homenaje al difunto por el que el campo lleva su nombre.

Lo del ex Borussia Dortmund está fuera de lógica. Tiene una influencia tremenda en el juego del Madrid y cada que la pelota pasa por sus pies deja algún detalle de calidad que mejora la jugada. Atesora el físico, potencia, habilidad, intuición, personalidad y sobre todo oportunismo para estar siempre donde debe estar.

En el primer gol hace un robo increíble para después conducir, esperar y darle el balón justo a tiempo a Vinicius que la puso también, con clase y tranquilidad en el rincón. Ya lo del segundo tanto fue una cosa de locos. Algo que solo los elegidos pueden hacer y aquellos que son especiales de verdad. Bien lo decía Vince Lombardi, que los jugadores especiales, hacen cosas especiales, los días especiales, y Jude lo es, sin duda.

Pero, sin querer aguar la fiesta, se habla mucho de Bellingham – con justa razón –y eso provoca, quizás con un deje de injusticia, que se eclipse a otros futbolistas que también están destacando y no se les tiene tan presentes, como al defensor alemán Antonio Rüdiger.

El defensor, tras las lesiones de Militao y de Alaba, ha tomado esa batuta de líder en la zaga de la escuadra merengue y en cada partido se le ve cada vez mejor, asentado con el rol y llevándolo con mucho carácter y liderazgo. Le sobra carisma y es el primero que se pone por delante para defender a sus compañeros.

Además, es un jugador muy completo. A pesar de que muchas veces sus métodos no son los más ortodoxos, compite como nadie por cada pelota e incómoda a los delanteros, roba muchos balones y despeja otros tantos demostrando su tiempismo, despliegue y gran sentido de la ubicación.

Contra el Napoli dio una exhibición en la defensa del área, ganando duelos y cortando avances del rival. Ha tenido 7 despejes, 4 tiros bloqueados, 4 de 5 en duelos aéreos, 3 de 2 en suelo, una entrada exitosa, solo cometió una falta y tuvo un 85% de pases completados. En definitiva, un tipo líder, seguro con el balón y sin él y que no está perdiendo la cabeza ni cometiendo errores en ningún momento de los partidos.

Si bien el Real Madrid no tuvo el mejor cierre del encuentro; esperando atrás, muy metido en su área, sin la pelota y con pocas ocasiones al frente, tuvo una buena defensa del área y supo sufrir para pasar ese mal rato, gracias también al actual líder de esa defensa Don Antonio Rüdiger, al que no le está pesando la presión de tener que cargar con la zaga de los blancos.

Ancelotti y todo el madridismo está deseando que no se lesione ni se haga expulsar tampoco, porque si no, ahí si ya no habría a quien poner de entrada, y estaría perdiendo a su mejor defensor natural, su estandarte y muro. Una auténtica locura. Que dura y no reviente Antonio. Gracias y que Dios los bendiga.