Cruz Azul ha mejorado. El equipo en general ha tenido mejor actitud, ha sacado victorias en campos complicados – Rayados y San Luis – y sin duda Joaquín Moreno ha maximizado el escaso, creo yo, talento que tiene en la parte de arriba del plantel.

Pero sigue siendo una escuadra muy extraña. Es claro que dirigencialmente es un club disfuncional, que ficha futbolistas de dudosa capacidad y procedencia, que suelen no hacer caso a sus técnicos sobre la elección de los mismos y están acostumbrados a tomar decisiones con exceso de víscera y nula cabeza. Donde tienen un amor incondicional a la autodestrucción dentro y fuera del campo.

Lo que pasa es que este Cruz Azul es muy irregular, no tiene constancia y así como logra sacar victorias a domicilio contra el líder en ese momento, y en Monterrey – dejando buenas sensaciones – es humillado en 45 minutos por unos Gallos Blancos que, si bien tienen mérito por lo que están haciendo con Mauro Gerk, cuentan todavía con menos recursos que los celestes.

La Máquina sabe lo que tiene y en base a eso propone los partidos. Generalmente busca jugar rápido, con pocos toques y ser muy vertical en la última zona. Inclusive, si el partido lo requiere, por momentos, se echa unos metros para atrás y busca jugar en largo, aprovechando la velocidad de Antuna, Rotondi y Cambindo, quien ha sorprendido a todos y ya lleva 4 goles y una asistencia en el torneo.

Es obvio que por plantel no está entre los candidatos y por funcionamiento tampoco. Ha sido una buena mejoría, pero no creo que sea lo suficientemente buena como para aspirar a la Liguilla directa, ni al repechaje. Por lo que se ve casi imposible que su realidad cambie en las siguientes semanas, más porque tienen un calendario complicado en el cierre de la campaña.

Cruz Azul siempre ha sido un club extraño. No solo por la negatividad y maldiciones que los persiguen a nivel deportivo, sino por la ineptitud, ineficiencia y hasta demencia en algunos casos de sus dirigentes; Tomando malas decisiones, gastando cifras faraónicas en jugadores de medio pelo y peleándose con su afición a todos los niveles.

La Máquina es penúltima de la tabla general, solo ha ganado dos partidos en el certamen y tiene estos sube y bajas en donde no puede ganarle al Atlas, Mazatlán, Xolos y a un más que debilitado Pachuca, pero le juega un partidazo al América, gana en San Luis y al Monterrey. Inexplicable. Cosas que solo se entienden en La Noria.

Pero mientras no tenga un entrenador con mentalidad y personalidad, logren fichar a buenos futbolistas – que no se les caigan jugadores en las negociaciones – y formen una estructura con sentido, no van a ir a ninguna parte. Pero parece que el sentido común se perdió hace mucho, desde la marcha de Juan Reynoso. Gracias y que Dios los bendiga.