El Madrid completó un partido redondo ante el Girona. Quitando los 10 minutos iniciales – donde le generaron ocasiones en balones laterales aéreos – los merengues estuvieron en control de la situación, concedieron poco en su portería y lograron anotar los goles necesarios para llevarse los tres puntos.

Si bien es cierto que Bellingham completó un encuentro excelente – con gol y asistencia – qué Joselu logró marcar su cuarto tanto de la temporada, qué derrotaron al qué era líder hasta antes del partido y que consiguieron mantener la portería a cero, el Real Madrid jugó al son de los franceses, Camavinga y Tchoumeni.

Los centrocampistas galos firmaron una excelente actuación y cada uno en su puesto, le dio físico, buena colocación, calidad con el balón y gran recuperación a la escuadra de Ancelotti.

No es coincidencia qué después de casi el primer tramo de la temporada, el italiano ya se haya dejado de pruebas y haya puesto en el lateral izquierdo a Camavinga. Es el mejor que puede colocar en esa zona y frente al Girona lo pudimos comprobar.

A día de hoy el ex Rennes es el mejor lateral zurdo qué tiene el Real Madrid y hasta que se demuestre lo contrario, si quiere un lugar en el once, deberá estar en ese lugar del campo. En especial porque Fran García ha estado muy irregular y quizás nunca alcance el nivel de titular, y Ferland Mendy en este punto de su vida deportiva, es un ex jugador. 

Camavinga en esa parte del campo no sólo es más fiable a nivel defensivo, ya que gana duelos y tiene una gran colocación, si no que con balón es un arma importante para salir desde atrás y es un gran socio para activar a compañeros como Vinicius o Kroos qué caen en esa banda. 

El francés ganó 15 de 22 duelos, completó 52 de 53 pases, firmó 2 despejes, 6 recuperaciones y tuvo 2 regates de 4. Datos que dejan en claro que Camavinga es el comodín del equipo, tiene el talento para rendir en cualquier puesto y atesora las cualidades físicas y técnicas para ser decisivo inclusive iniciando como un defensor nominal. 

Aunque su compatriota tampoco se quedó atrás. Aurelien Tchoumeni estuvo imperial en el centro del campo. Si bien empezó dubitativo y flojo en la marca, el francés se asentó, estuvo impecable recuperando todos los balones qué pasaban por su parte de la cancha y se dio el lujo en algunos momentos, de desprenderse para salir al ataque, aprovechando su altura y corpulencia. 

Tchoumeni fue un jugador total. Aportó atrás y adelante. Dio una pelota clave, completó el 92% de pases, tuvo 2 de 3 balones largos, ganó 8 de 11 disputas, logró 3 intercepciones y 4 entradas exitosas, más su gol en pelota parada en el primer lapso del duelo. Una auténtica barredora en el terreno de juego. 

Por eso este futbolista debe de ser titular; Da equilibrio, claridad y mucha suficiencia al juego del Real Madrid qué le permite ir a dominar, ganar y no sufrir en un campo complicado como siempre lo es Montilivi. 

En el club deben de hacer oídos sordos con las constantes publicaciones en los medios en donde señalan qué Aurelien es un problema y dejarlo en el campo. Eso solo tiene un interés detrás y por supuesto no beneficiará al equipo. 

Camavinga y Tchoumeni, como sea, tienen que estar por encima de otros en el equipo. Porque se ha visto mejor al Madrid y así han sacado los resultados. Ellos más 9 ante el Napoli en Champions y a casa. Líderes y a Italia entre semana. Gracias y que Dios los bendiga.