
A mí me parece que Igor Lichnovsky es un buen jugador. Ha cumplido con buenas actuaciones en diversos equipos de la Liga MX y ha sido tomado en cuenta para la Selección Chilena jugando en el fútbol mexicano.
Él no es culpable de llegar al Club América en horas bajas de su carrera y con un bajón evidente de rendimiento, sino del club y por la gente inepta que lo maneja en el área deportiva.
No hay que darle tantas vueltas, el responsable es Santiago Baños. Tuvo más de tres meses para reforzar una posición en donde se veía a todas luces la necesidad de un elemento de mayor jerarquía y de garantías sobre todo en partidos grandes de Liguilla, y lo único que consiguió, sobre la hora, el último día de registros y a las carreras, fue a un desecho de Tigres que se lo quería quitar de encima como sea.
Tanto así, que los felinos le pagarán casi en su totalidad el sueldo y con una opción de compra opcional para los de Coapa si es que en tres meses logra hacer algo con la escuadra de las Águilas en el presente Apertura 2023 que va ya a la mitad de competición.
Pero el chileno es simplemente un síntoma. Una situación puntual generada por una serie de decisiones y de estructuras de muchos años que en el América ya se ven a lo lejos que huelen a podrido y deportivamente han sido muy nocivas para el conjunto capitalino.
Baños es un inepto. Sin duda. Tiene todo el perfil de político corrupto tonto que, en base a justificaciones absurdas y nada creíbles, piensa que puede ganarse la conmiseración de la afición por los pésimos resultados que ha dado en los últimos años.
Su gestión no hay por donde creerla. Generalmente sus fichajes suelen ser jugadores de bajo perfil, a coste mínimo y con una trayectoria más que discreta, sin tener los méritos suficientes para jugar con los azulcremas y que en su mayoría se han marchado sin pena ni gloria de Coapa.
Se ha gastado más de 120 millones de dólares en refuerzos, lleva 4 años fracasando sin ganar un solo título y ya algunas de esas eliminaciones han sido sufriendo importantes humilladas en el Azteca contra Pumas y las Chivas.
Sin contar además el caso de corrupción que hay con la agencia de jugadores PitzGroup en donde Baños solo fichaba mayoritariamente a futbolistas que fueran representados por ella, para sacar comisiones y regarlas para hacer ricos a mucha gente buena para nada con ello.
Hasta varios medios de comunicación comprados por intereses de ciertos clubes para contar lo que les conviene y que haya el menor ruido posible, han intentado decir que Baños no tiene ultimátum, sigue firme y no se va, pero con lo que salió recientemente, no parece que la vaya a contar y se marchara gane o no el título.
Insisto, Lichnovsky es el menos culpable. En Tigres ya no contaban con él y al final hay jugadores que un cambio de aires es necesario para empezar de cero y tratar de encontrarse a sí mismos en la cancha.
Es un defensor con buen pie, buena conducción en la salida, tiene el don de la polivalencia y cuando es necesario ayuda en los duelos aéreos. Alguna utilidad, ya que Jardine lo tendrá por ahí, le encontrará. Pero lo de Baños es insostenible y ayer mejor que mañana tome la puerta. A ver si en diciembre hay milagro. Gracias y que Dios los bendiga.
