
No es justo particularizar en un solo jugador el resultado de un partido, pero al final, Guillermo Ochoa fue el gran responsable del empate ante Uzbekistán. Dos de los tres goles fueron por malos gestos técnicos del arquero y aunque queramos o no, sus reflejos han ido desapareciendo poco a poco.
El conjunto uzbeko llegó muy poco a la portería de México y, aún así, logró anotar 3 tantos que le permitieron llevarse un muy buen resultado para ganar un poco de fama internacional.
Como contra los australianos la Selección Mexicana tuvo pocas ocasiones, en defensa es un drama porque las escasas oportunidades que le llegan van para adentro y esto sucede con dos equipos que, con todos los respetos, no son nadie en el plano de la aristocracia mundial del juego.
México tampoco, pero uno supone que más nivel que estas selecciones debe tener. Pero que no cunda el pánico. Son los primeros dos partidos de Jimmy Lozano y no debemos sacar conclusiones apresuradas de los mismos.
De lo positivo hay que destacar que jugadores como Raúl Jiménez han recuperado confianza y nivel, en ambos encuentros se empezó perdiendo y hubo capacidad de reacción y el propio Lozano metió cambios eficientes para darle otra cara al tri.
Además de que los primerizos como el ‘chino’ Huerta y Jordi Cortizo, dejaron pinceladas de lo que ya vienen demostrando en la Liga MX. El primero desde el regate, desequilibrio y eficacia de cara a portería, mientras que el segundo del pase, movilidad e interpretación del juego sin balón.
Lo preocupante insisto es que la generación de juego es sumamente escasa, en defensa se sufre en demasía contra equipos muy pobres y en ciertos puestos no hay más futbolistas que puedan competir por la posición, como en este caso la portería con Ochoa.
Sin duda no se puede demeritar su trayectoria. Está destacando en la Serie A, con el América siempre lo dio todo y en Selección ha tenido buenos momentos a pesar de errores y resultados dolorosos estando él presente como portero titular.
Pero es una evidencia, como es natural en cualquier ser humano, que va yendo cada vez más en decadencia y hay cosas que ya no puede hacer como antes, como el tema de los reflejos, ataja menos y deja más detalles al hacerlo.
México juego mal en general, sin duda. Sufrió mucho para rescatar por lo menos el empate y si los partidos los terminaba perdiendo tampoco hubiéramos dicho nada. Pero es indudable que esas pifias grotescas de Memo debajo de los tres palos, en momentos puntuales, marcaron la diferencia, por lo que el tema de portería, hay que empezar a analizarla con lupa y ver a futuro. Gracias y que Dios los bendiga.
