
El tan criticado Club América – ojo, con justa razón la mayoría de los cuestionamientos, pero nótese con todo el ventajismo del mundo el tono sarcástico en estas líneas – ya se encuentra en el tercer lugar general de la tabla, solo ha perdido un encuentro en el Apertura 2023, le metió un meneo importante a Chivas en el Clásico, y todavía tiene un juego pendiente que lo podría dejar como líder.
Este tipo de partido era lo que le hacía falta a André Jardine con las Águilas. Sobre todo, por el rival, la mala imagen que había dejado en los duelos anteriores a pesar de ganarlos y que había futbolistas que estaban quedando a deber en el torneo.
Marcó 4 goles, con la sensación de que pudieron ser más, no le concedió prácticamente nada a Chivas en ningún momento ni situación, y dejó en claro que cuenta con una plantilla súper basta en ataque que con poco o mucho que haga intimida y tiene una capacidad de finalización brutal.
Lo que le faltaba a este equipo azulcrema era mayor solvencia defensiva. No cometer tantos errores individuales en la zaga central, no regalar situaciones en momentos claves de los partidos y mejorar en el juego aéreo, cosa que Lichnovsky y Juárez se despacharon dando una exhibición en ese departamento.
América le pasó por encima a Chivas sin plantear nada fuera del otro mundo. Fue un equipo ordenado, que le dio la iniciativa al rival y con la gran calidad individual de sus figuras, prefirió salir al contragolpe para explotar todo el potencial de sus más que talentosos futbolistas.
Así de sencillo. Y como el Guadalajara tampoco tiene tantas piezas diferenciales, resolvieron el tema colocando a dos zagueros que no cometieron ningún improperio defensivo como en oportunidades anteriores, y en jugadas rápidas, aprovechando el momento sobre todo de Brian Rodríguez y Diego Valdés, sentenciaron a un Rebaño que lleva ya 3 derrotas al hilo.
Este es el camino que debe de seguir el América. No conceder ocasiones absurdas en retaguardia, aprovechar el estado de forma de algunas de sus figuras en ofensiva y saber gestionar los egos de un vestuario lleno de figuras que, a pesar de ganar, si no cuentan con minutos, se te puede voltear de manera negativa y enrarecer la convivencia.
Pero los azulcremas ya agarraron el sendero que les corresponde. Es uno de los grandes candidatos al título; atesoran un sinfín de recursos ofensivos para plantear diversas situaciones en los partidos, tienen también dos jugadores por puesto – aunque en algunos pueden ser más o menos mejores –, van a recuperar piezas que estaban en la enfermería, parece que ya encontró a su defensa central titular y cuenta con jugadores de buen pie que pueden hacerla grande en partidos importantes, como el caso sobre todo de Diego Valdés, que está de dulce y todo lo que toca contabiliza en el marcador para el Ave. Las cosas de ser el más grande. Gracias y que Dios los bendiga.
