
La verdad es que esto hay que tomarlo con humor. No queda otra, porque si no, nos volveríamos locos. Tratar de entender a la turba de indocumentados mentales que hay alrededor de Barcelona es para que venga Harvard y lo analice. Son un experimento social y cada día nos hacen el favor de recordarlo. A esta gente no se le puede tratar en serio y a cada minuto se superan. Tienen a los mejores representantes de ello, como Xavi – o Javi – y al Joker Joan Laporta.
Vamos a empezar por Xavi y lo futbolístico para que vean de lo que estoy hablando. El Barcelona, como casi toda la temporada, hizo un esperpéntico partido contra el Getafe. Poco volumen ofensivo, nulo control de la situación y amparados en una pésima capacidad de resolución del rival para meterles tan siquiera un puñetero gol y así sacar el empate. Hoy el señor Hernández está rebasado.
No sabía en su momento como es que su equipo ganaba tantos por partidos – recibiendo tan pocos goles – y no sabe porque ahora los pierde. Llevan ya una serie de encuentros dando pena ajena y lo único que los tiene sin pegarse un tiro es que el Real Madrid ha hecho una vergüenza de Liga y está a mucha distancia, porque si no, él cagòmetro ahora estaría activado al mil por ahora.
Es evidente que con las bajas son un equipo más apático, sin chispa, creatividad y les cuesta generar, pero aun así durante toda la temporada, a pesar de contar con equipo completo, hubo muchos partidos donde su portero era figura, muchos jugadores no aparecían por su nivel mediocre y han estado jugando al 1-0 alejándose del estilo porque los resultados mandan y más en la situación tan precaria económica del club.
Pero porqué digo que está rebasado, pues porque es un fantoche. Cuando su equipo hace un partido horrible sale con excusas de cualquier índole y no reconoce cuando su equipo lo hace mal. En rueda de prensa tras el duelo ante Getafe dijo que como no están acostumbrados a jugar con sol, pues no pudieron dar su mejor cara. O la que más me gusta a mí, la del césped. Que estaba muy largo y la pelota no corría. Palabras de un auténtico cretino que cree que tiene la verdad absoluta y no acepta sus errores. Pero son esclavos de sus palabras y así les va.
Y por otro lado tenemos al fantoche mayor. Al sinvergüenza de Laporta que en la famosa conferencia que iba a dar para supuestamente defender al club de todas las pruebas irrefutables que han salido sobre el ‘Caso Negreira’, lo único que vino hacer es caer en una serie de lugares comunes y afirmaciones que no se sostienen por ningún lado, porque no hay pruebas de ello como con el Barcelona que pagó para recibir favores arbitrales.
Sin embargo, lo entiendo. Es lo que tiene que hacer para perpetuarse en el poder, mantener contenta a la secta barcelonista y desviar la atención de lo importante. No dio un solo argumento, en especial porque no lo tiene, y sobre todo sabía que cualquier cosa que dijera en la rueda de prensa, se lo iban a aplaudir, aceptar y hasta adoptar como discurso propio para seguir haciendo el ridículo en redes sociales tratando de defender lo indefendible.
Es lamentable. En Europa y en el mundo – a excepción de ese país pequeñito que es un pequeño manicomio como Cataluña – los ven como lo que son: unos tramposos, corruptos, criminales y sinvergüenzas.
Tanto en lo político – moral, como en los futbolístico. Es un club que está en descomposición, que ha perdido todo el prestigio, y que literalmente está muerto en vida. Por comprar árbitros, comprar un hígado en el mercado negro y, además, ser muy malos competidores.
Joan Laporta y Xavi Hernández, las dos caras que representan a un club en el que su historia no vale un centavo, han vivido siempre en su mundo y que está muerto en vida de aquí en 20 años porque, además, han hipotecado al club hasta de lo que no tiene. El tiempo pone a cada uno en su lugar y en donde se merecen. Esto se celebra en grande con una buena cena y una botella de vino. Y tú, ¿con quién te quedas? ¿Laporta o Xavi? Gracias, y que Dios los bendiga.
