En igualdad numérica Cruz Azul estaba compitiendo ante Club América. Si bien Las Águilas habían generado opciones a pesar de que La Máquina se metía muy atrás y con mucha gente, nunca dieron la sensación de estar siendo sometidos por un equipo que si algo sabe hacer es someter a sus rivales.
Cruz Azul cerró espacios, juntó líneas y consiguió crear ocasiones de gol al contragolpe. Uriel Antuna aprovechó un error grosero de Fidalgo para el primero y luego Rotondi tuvo un mano a mano ante Malagón, en donde no logró aumentar la ventaja.


Los de Ricardo Ferretti por momentos lograron llevar el partido al terreno que querían: qué pasarán pocas cosas, ensuciarlo en el medio campo y que América estuviera preocupado siempre por las corridas de Antuna y Rotondi. Y en realidad lo estaban haciendo bien. Eran ordenados, mostraron confianza en el plan de partido diseñado por el técnico y no estaban sufriendo demasiado.


Sin embargo, siempre hay algo que se escapa, y eso fue Michael Estrada. El delantero ecuatoriano perdió la cabeza al final del primer tiempo y se hizo expulsar, tras una plancha de cárcel contra Álvaro Fidalgo. Las lágrimas del atacante cruzazulino poco importaron, porque echaron abajo el trabajo de su equipo.


Firmó un partido desastroso; poca participación con la pelota, nulo trabajo defensivo sin balón, realización de movimientos que no iban acordes a lo que pedía la jugada, pobre capacidad para intimidar a los defensas y además, se hizo expulsar.


Añadiendo qué está temporada ha estado peleado con el gol y juega porque simplemente no hay otro en el equipo, pues es prácticamente lo que provocó qué Cruz Azul no pudiera seguir con la misma línea de juego en el segundo tiempo. El América no tiene culpa. Aprovechó la superioridad numérica, marcó temprano en el segundo tiempo y supo matar el partido para evitar que los celestes soñaran con sacar algo del juego.


Al final, los dirigidos por Ferretti se dedicaron a acompañar el partido para evitar una goleada a sabiendas de sus limitaciones como colectivo. No saben proponer otra cosa y cuando el plan A falla, poco se puede cambiar en el equipo. Pero compitió bien. Cuando estuvo 11 contra 11 no le perdieron la cara al partido, nunca estuvo abajo en el marcador y se nota una mayor confianza en el plantel para afrontar los grandes encuentros.


Seguramente para el próximo torneo saldrán al mercado, ficharan lo necesario y le darán más recursos a un entrenador qué si algo tiene es gestión de ellos. Y la prioridad será otro centro delantero, porque el actual, no vale un centavo.


América por su parte confirma su candidatura al título, tiene jugadores en un nivel muy alto, aplica perfecto su plan de partido y sabe reponerse a los malos lapsos de juego. Estará en la Liguilla y será un rival temido en la misma.
Cruz Azul por su lado jugará el repechaje, y a partir de ahí lo que salga será muy bueno. Ofensivamente tiene poco brillo y no cuenta con un gran goleador. Por lo que no le veo una larga vida en la fase final. Gracias y que Dios los bendiga.

Dato del Día: Ricardo ‘Tuca’ Ferretti lleva siete derrotas consecutivas ante el Club América, en donde cuatro fueron con Tigres, dos con FC Juárez y este último ante Cruz Azul.