Por José David García.

Noruega es un gran equipo. No solo por el espíritu competitivo que transmiten en cada partido, sino porque cuando lo ve necesario, es capaz de asumir los riesgos que los contextos de los partidos le exigen.

Pero también lo hace un cuadro temible por sus figuras. Especialmente por una máquina goleadora llamada Erling Haaland.

El delantero del Manchester City anotó un doblete impresionante a Brasil en una copa del mundo y lo hizo como si fuera una jornada cualquiera de Premier League dónde tantos y tantos goles ha marcado. 

Noruega tuvo que elaborar en muchos lapsos de partido y estar en campo rival. Con paciencia y tocando muchas veces el balón. 

Sin embargo, eso les da lo mismo. Saben que en el área hay un animal competitivo como Haaland que no le importa como le des el balón, con ponerlo a competir saben que las va a componer y va a generar una ocasión peligrosa. 

Así llegaron los dos goles. En el primero, un balón aéreo que cazó como un auténtico goleador ganando entre los defensores y después, el segundo con un disparo desde fuera del área. Sin pensarlo dos veces y con una efectividad y eficacia tremenda.

Brasil se echó para atrás. Asumió como equipo que no tiene para construir, generar magia con el toque y decidió apelar todo a la velocidad y talento de Vinicius.

Por momentos fue mejor, generó ocasiones y tuvo al cuadro noruego contra las cuerdas. Sin embargo, no tuvo contundencia y hasta erraron un penal en los pies de Bruno Guimaraes. Raro que no lo cobrara Vini sabiendo su estatus en esta selección brasileña.

Cosa que yo creo que debió de haber hecho porque es el mejor jugador de esta selección, venía siendo el goleador en la justa y prácticamente el único recurso para intentar ganar los partidos.

Fracaso de Ancelotti que llegó a este banquillo para dotar a este Brasil de su aura ganadora en clase de torneo. No pudo lograrlo y veremos si al final del día no lo terminan echando al quedar fuera por la forma y por lo temprano en el torneo. 

Ojito con Noruega. Es un colectivo que sabe a lo que jugar, en dónde todos asumen su rol para aportar al colectivo y que cuenta con un futbolista sumamente efectivo como Haaland que puede resolver todo en un abrir y cerrar de ojos. Gracias y hasta la próxima.