
Por José David García.
¿Generación pérdida?
Bélgica ha sido una decepción hasta el momento en esta copa del mundo.
Volvió a sacar un triste empate frente a Irán dónde no pudo marcar, le costó generar y necesitó a Courtois en ciertos momentos para mantener el cero en su portería.
Además, se quedó con un jugador menos durante un buen rato del partido y por el trámite del juego, creo que hasta el empate fue un buen resultado para llegar con mucha vida a la última fecha.
La sensación con esta Bélgica es que cuenta todavía con mucho talento para aprovechar y buscar ganar algún torneo grande, a pesar de que algunos ya no están, pero que a la mera hora les entra un frío tremendo.
Se hacen chiquitos en momentos de máxima presión y terminan por mostrar un rendimiento muy por debajo de lo que sus nombres deberían de poder otorgarles.
Todavía les quedará una última oportunidad frente a Nueva Zelanda y si no logran dar un paso al frente en un encuentro donde saldrán como claros favoritos, entonces, está generación dorada y tan alabada, si será una generación pérdida.
¿Dónde quedó la garra charrúa?
Uruguay ha decepcionado al igual que Bélgica pero su enfoque es distinto.
Sí bien en sus partidos le costó tener chances claras ante rivales inferiores que esperaron en su campo, la realidad es que los charrúas han sufrido una bajada de nivel con esta nueva generación.
Es evidente la falta de talento de este equipo uruguayo con respecto a la guardia anterior y eso se ha notado en el juego.
Quitando a Federico Valverde, los demás, la realidad es que no pasan de ser buenos futbolistas pero que entran en un grupo muy amplio en dónde son buenos pero no excelentes.
Uruguay se atascó en los dos partidos. Sin grandes recursos más allá que buscar el balón por alto y en defensa, increíblemente, se ha visto muy blandito. Con poquito, le hicieron mucho daño.
Pobre lo del equipo de Bielsa que se tendrá que jugar la vida ante España que ya ganó, gustó, goleó frente a los árabes y que encontró un once ideal que le permitió ganar en juego, confianza y recuperó a Lamine Yamal.
Marcelo Bielsa podrá volver a ser protagonista de otro papelón en un Mundial así como estrelló a la Argentina del 2002 y ahora está muy cerquita de deshonrar a la Garra Charrúa. Gracias y hasta la próxima.
