
Por José David García.
Cruz Azul es justo campeón del fútbol mexicano. Fue superior a los Pumas en los dos partidos de la final y aunque comenzó por detrás en el marcador en la vuelta, tuvo la mentalidad necesaria para sobreponerse, ir hacia adelante y buscar el título.
Pumas por su parte, fue víctima de su propio pragmatismo. Supeditó todo al error del rival, a momentos individuales y ha gestionar sus ventajas lejos del arco rival.
Al final, el pecado llevó a la penitencia y a diferencia del América y Pachuca, Cruz Azul no perdonó. Aprovechó la expulsión de Antuna, no se esperó hasta ir a los tiempos extras y con el gol de Rotondi en el último suspiro, se llevó su décimo título de Liga MX.
Justo premio para un jugador que fue castigado, criticado y hasta menospreciado injustamente por sus actuaciones en finales y eliminatorias pasadas que fueron decisivas de manera negativa para Cruz Azul.
Los celestes hicieron una gran Liguilla. Hicieron lo necesario para ser mejores a cada uno de sus rivales y el cambio de entrenador llegó en el momento justo.
Joel Huiqui le dió a la plantilla una energía diferente, otras armas futbolísticas y un nuevo mensaje que refrescó el ánimo de unos futbolistas que parecían vivir constantemente en la depresión, que vaticinaba un fin de campaña triste.
Cruz Azul es justo campeón porque dió su mejor versión en el momento que vale. Fue mejor que Pumas en el 80% del tiempo y de milagro no llegó a estar al frente del global antes.
Pumas no se puede quejar. Llegó hasta el baile final siendo superado en gran parte de las eliminatorias, dependiendo de los milagros de Keylor Navas y de la diosa fortuna que le sonrió en muchos momentos por fallas increíbles del rival y goles de otro partido de Jordan Carrillo.
Hizo una gran fase regular, pero mala Liguilla, una final mediocre y bastante insuficiente ya que se agarró solo a lo esotérico y al aura que emanaba Efraín Juárez.
Joel Huiqui merece quedarse, que le den un proyecto completo y que pueda armar el equipo como le dé la gana. Cruz Azul tiene buena base, un entrenador preparado y una directiva que se ve que hace cosas con sentido. Si le dan tiempo, pueden armar algo importante. Gracias y hasta la próxima.
