
Por José David García.
México hizo una buena presentación ante Ghana. Fue superior la mayor parte de minutos del partido, debió ganar el juego por un margen mayor y Javier Aguirre pudo ver en acción a una buena cantidad de futbolistas ante un rival que siempre compite.
Salvo los primeros minutos del segundo lapso – dónde los ghaneses adelantaron líneas y generaron un par de opciones interesantes frente a Acevedo – la Selección Mexicana estuvo en control del trámite del juego y las sensaciones colectivas han mejorando.
Lo que nos queda claro de este México del Vasco Aguirre 3.0 es que el cambio de sistema ha provocado una mejora notoria en el juego, individualmente todos se ven mejor y es más claro cuál será el equipo estelar para el Mundial.
A su vez hay rendimientos individuales que generan mucha ilusión. Normal. Han elevado el nivel de la selección y dan cosas en las dos facetas del juego.
Mora es un crack. Se nota que es un chico diferente por su talento y personalidad. Genera muchas cosas positivas y los demás se benefician de ello.
Brian Gutiérrez ha sido una revelación interesante de último momento. Ofrece soluciones con su físico, buena conducción y capacidad en última zona.
Mientras la Hormiga González con sus movimientos, hace más fácil el trabajo de los que aparecen detrás de él para producir fútbol de segunda línea.
México dejó buenas sensaciones. Especialmente en el primer lapso. Ahí mostró que la cosa comienza a caminar de otra manera y de que se puede competir bastante mejor de lo que se venía haciendo. Los cambios ya en el complemento desvirtuaron un poco más el juego pero aún así el tricolor mereció la vidoroea.
A pesar de la polémica con la concentración tan larga y el hecho de haber quitado jugadores a los clubes, parece que están trabajando para que ese tiempo valga la pena.
Estos partidos por el rival y la forma de jugar, sirven y ayudan a sacar mejores conclusiones de cara al día D el 11 de junio. El debut contra Sudáfrica. Gracias y hasta la próxima.
