Por José David García.

A Chivas, solo por este semestre, lo apapacharé. Las bajas que tuvieron rumbo al Mundial terminaron siendo importantes y en la parte clave se terminaron notando en los pequeños detalles. 

No podemos considerar fracaso una temporada con estas condiciones, pero tampoco un éxito. Sino una más donde los años sin campeonato se harán presentes en la memoria colectiva.

Aún así, Chivas y Cruz Azul nos regalaron un gran partido de vuelta. Con llegadas en ambas porterías, un gran ritmo y dos equipos que siempre tuvieron la convicción de intentar marcar un gol más que el rival.

El Guadalajara quizás fue ligeramente superior en el trámite a La Máquina en el primer lapso, pero los de La Noria siempre mantuvieron un buen grado de peligro sobre la portería de Wally con la sensación de que era partido de una sola anotación.

Cruz Azul mejoró bastante en el segundo tiempo y antes del gol de Palavecino, tuvo por lo menos 3 ocasiones claras que por auténticos milagros, no terminaron por tumbar antes a Wally.

Guadalajara, sin muchas piernas frescas ya, se fue al frente con todo aprovechando que los celestes cuando son atacados sufren bastante, sobre todo porque Mier no da gran seguridad bajo los tres postes.

Si bien algo se le puede criticar a Cruz Azul fue que eras conseguir el gol de Palavecino, buscó cerrar su pase a la final replegando, lejos del arco de Wally y sin intenciones ya de tener la pelota. 

Sin embargo, logró aguantar el empuje del Estadio Jalisco y sin recibir grandes ocasiones en contra, ya está en la final esperando rival entre pumas y Pachuca. Con dificultades y polémicas tras el cambio de entrenador, y el decepcionante rendimiento de algunas figuras, pero al final mereciendo estar en la lucha por el campeonato.

A Chivas por su parte, hay que alabarle el hecho de tener contra las cuerdas a dos potencias de la Liga MX como Tigres y Cruz Azul a pesar de las bajas a Selección Mexicana y estar a un solo gol de disputar la final.

Además de mantener una idea de juego, de seguir jugando bien a pesar de tener que utilizar a muchos jóvenes y de dejar la sensación de que más temprano que tarde llegará el título. Pero de momento, las burlas y risas no se harán esperar y lo de las bajas no pueden ser un pretexto. 

Cruz Azul es digno finalista porque aprovechó sus momentos, esos pequeños detalles y tuvo buenos lapsos de fútbol que le permitieron avanzar. Veremos cómo estamos dentro de una semana. Gracias y hasta la próxima.