
Por José David García.
Mourinho toma fuerza para volver a dirigir al Real Madrid. Arbeloa no seguirá en el banquillo blanco el siguiente curso y parece que la opción que más le gusta a Florentino Pérez es la vuelta del entrenador portugués.
La verdad, a mí también. No por cuestiones futbolistas, o sobre si tendrá plenos poderes o sobre su gestión de grupo, sino por el juego y la conversación que daría en rueda de prensa.
Volvería a revivir debates rancios sobre lo que debería ser o no ser el Real Madrid y destaparía de nueva cuenta a ciertos personajes de la prensa que van de objetivos y realmente no lo son. Se les vería realmente el cartón.
En cuanto a lo futbolístico, no tendría mucho margen de maniobra. No está Mou en un momento de carrera en dónde puede llegar a exigir cosas y su gestión sería muy parecida a la de los últimos técnicos.
Si no hay grandes cambios en la plantilla, el estilo del portugués – jugar replegados, más directo y aprovechando la velocidad – sería el más idóneo para tratar de competir. Y con eso, a ver hasta donde le da.
Intentaría quedar bien en un principio con la plantilla, pero lo que creo que sí haría Mourinho es no casarse con nadie realmente, salvó uno o dos máximo y si tomaría decisiones sobre la marcha con respecto a las alineaciones.
De ahí en fuera, su administración sería más parecida a la de un Ancelotti que de él mismo cuando estaba en su prime en la élite.
No me parece mala idea. Además, es la opción más cómoda para Florentino y sería un paraguas perfecto para los malos momentos. Toda la tensión se centraría en los exabruptos del técnico luso y ya no en el palco, que es lo que le interesa más a Pérez.
La afición se volvería a ilusionar por un tiempo y habría un cambio de aires que ayudaría a modificar la forma de trabajo durante un tiempo en el equipo. Ilusión gaseosa, que es lo que quieren algunos en la dirigencia para que la atención esté en otras cosas. Eso es lo que pienso. Gracias y hasta la próxima.
