Por José David García.

México hizo un buen partido frente a Portugal de acuerdo a sus posibilidades. Intentó proponer con el balón y jugar en campo rival en el primer lapso, pero al verse superado por el talento técnico del cuadro luso prefirió recular y echarse unos metros hacia atrás. 

Después, con la lluvia de cambios y el esfuerzo físico, México cerró espacios, juntó líneas y jugó largo hacia el marco rival. Portugal tuvo mucho la pelota, pero le faltó profundidad y un agitador en la última zona. 

No entiendo mucho las críticas hacia el cuadro del Vasco Aguirre en esta ocasión. El rival de enfrente es superior a ti en todos los sentidos y era evidente que te iban a someter territorialmente en algún momento.

El equipo tricolor defendió bastante bien replegado en su campo y hasta generó algunas ocasiones en jugadas rápidas. Disminuyó al máximo los daños y algunas estrellas lusas no lucieron como en otras tardes. 

México está para esto; competir bien, no pasar vergüenzas e intentar hacer un equipo lo suficientemente solvente por lo menos para pasar la primera fase en el mundial.

Sí bien es cierto que Portugal tenía bajas y ausencias importantes, es una selección plagada de estrellas y que legítimamente puede ganar el mundial. Por eso creo que esté partido, más allá de lo aburrido, fue inteligente y bien planeado de acuerdo a lo que tiene Aguirre y su equipo en esencia. 

Si alguien esperaba algo diferente, el problema lo tiene esa persona y no Aguirre y su selección. Sobre la alineación, me gustó bastante Gutiérrez, Fidalgo gris en su debut, me parece que Quiñones tiene que ser titular junto a Raúl arriba y que La Hormiga debe ser el primer cambio por sobre Berterame. La portería es otro cantar y se decidirá hasta el final.

Por lo demás, no puedo recriminarle mucho al tricolor porque no hay demasiado talento y el fútbol ofensivo deberá esperar para otras generaciones que tengan ese talento. Gracias y hasta la próxima.