
Por José David García.
Noche plácida liguera
Siendo sincero y tras los primeros 30 minutos de partido, el Real Madrid parecía una repetición de sí mismo como casi todas las noches está temporada salvó honrosas excepciones.
Le costaba llegar, tenía nula creatividad con el balón y su recurso principal fueron los trazos largos a Valverde y Vinicius.
Más allá de que el Elche no se estaba encerrando y buscaba proponer el partido siendo valiente y quería tener la pelota en su poder.
Pero dos chispazos de Rudiger y del propio Federico en un primer lapso bastante triste y aburrido, le abrieron el resultado de un encuentro que en el cómputo global nadie se acordará salvo si se ganó o no la Liga.
Además del golazo de Arda Guler desde el medio campo, que Valverde es un pelotero excelente y llegará al Etihad con la pólvora encendida para intentar cerrar de una vez la eliminatoria.
Este es el plan del Real Madrid de Álvaro Arbeloa: ser fiables atrás, explotar los espacios largos y aunque aburra a propios y extraños, entre menos se tenga que elaborar, mejor para todos.
¿Hay posibilidad de hecatombe en el Etihad?
El Real Madrid ha tenido una semana pletórica. Ganó con la famosa épica frente al Celta de Vigo, sacó un resultado extraordinario e inesperado contra el Manchester City – cuando todo parecía oscuro y se avecinaba el desastre – y goleó en casa sin sufrir a un Elche que se ha desplomado en la temporada.
Con un mundo de bajas, dejando dudas por todos lados y en dónde el propio entrenador estaba en riesgo si no ganaba en el corto plazo.
Pero al mismo tiempo este Madrid es como esa pareja tóxica que te hace daño la mayoría de las veces pero que por alguna extraña razón, no puedes dejar de ver porque a veces te hace sentir único.
Te da mil razones para que lo dejes pero solo necesitas una para quedarte y volver a creer. Y ya hemos visto esto de los Merengues toda la campaña; tres partidos o resultados buenos, y luego viene una seguidilla horripilante que te hace desear que se acabe la temporada.
Todo en el fútbol puede pasar. El Real Madrid no es fiable y el Manchester City es un equipo con talento, un técnico que sabe mover sus piezas y cierra en casa.
Así qué sí, siempre hay opciones de que este Madrid recaiga nuevamente como un alcohólico que es un ex por 10 días, pero la fuerza de voluntad se va tan fácil como vino.
Por el momento, es una seguidilla buena de partidos, Arbeloa ha encontrado su once y varios están recuperando nivel y forma física. Disfrutemos… por ahora. Hasta la nueva recaída. Gracias y hasta la próxima.
