
Por José David García.
Halcón legendario
Federico Valverde es el nombre propio del partido y la eliminatoria. Con una actuación absolutamente legendaria, le dió al Real Madrid la victoria más importante de la temporada y de los últimos dos años.
El uruguayo, discutido toda la campaña por su mala actitud y sus mediocres actuaciones en muchos tramos, con la cinta de capitán bien puesta, condujo al Madrid a un triunfo reivindicativo y que fortalece al grupo por lo menos hasta el cierre de temporada.
No solo por haber marcado tres goles – que no es poca cosa para el puesto en dónde juega – sino por el rival y el escenario tan grande que se disputó.
También por el momento del equipo y todas las interrogantes que han existido alrededor de la plantilla desde la llegada de Kylian Mbappe.
El Halcón, como se le ha rebautizado a Federico, estuvo intratable. Anotó tres anotaciones espectaculares y fue, por lo menos con respecto a la cuestión del campo se refiere, un capitán en toda la extensión de la palabra.
Corriendo la milla, ayudando en defensa a su lateral y buscando presionar siempre que el balón estaba por su zona.
Jugó un partido legendario que se recordará en la historia de la Copa de Europa y que lo pondrá en una consideración muy alta si es que este Madrid, con dudas y criticado todo el año, logra levantar la orejona..
Ganó duelos, estuvo limpio con la pelota y la garra que siempre le caracteriza estuvo presente. Su partido lo hace más grande todavía el hecho de que había muchas bajas de piezas importantes y ante esto, Valverde decidió no esconderse cuando las papas quemaban.
Reivindicación colectiva
El Real Madrid ahora sí hizo su mejor partido de la temporada. Salvo los primeros 20 minutos donde el City se sintió cómodo y parecía que podía marcar tendencia con su estilo, el cuadro blanco sacó la cabeza y con Valverde en primera fila, aplastó a los ingleses en los más de 70 minutos restantes.
La clave estuvo en que, como se ha visto todo el año, el cuadro Merengue pudo ser más reactivo. No tener que elaborar tanto su juego y poder ser más directo.
Los goles llegaron así: pocos pases, latigazos al espacio y corrida de Valverde que después solucionó con grandes recursos individuales.
De hecho, y de forma inesperada, el marcador se quedó hasta corto porque en el segundo tiempo el Madrid siguió llegando, teniendo opciones y con Vinicius fallando hasta un penal, que podemos decir que fue la nota negativa de la jornada.
Ojalá esa jugada no haga diferencia en la llave, pero eso se valorará hasta la vuelta. Por ahora el Real Madrid de la mano de Arbeloa se ha reivindicado y tendrá que sellar está obra en la vuelta en el Etihad.
Con bajas, críticas y dudas, el Madrid de Arbeloa goleó, superó y aplastó a un Manchester City que parecía que le podía ganar por ese mismo marcador. Qué cosas tiene el fútbol. Gracias y hasta la próxima.
