
Por David García.
Aquí tenemos que entrar en unanimidad fuera de la barata polémica de la rivalidad de camisetas: Armando Gonzáles debe ir al mundial con México. No sé si como titular, pero debe ser una de las opciones de Javier Aguirre en el equipo.
El delantero de las Chivas está en un gran momento de forma y casi todo lo que toca en el área, lo convierte en jugada valor gol. Ya sea que él anote o asista a sus compañeros.
Frente a Islandia, siendo el estelar de México, marcó y dió un gol más. En la asistencia, atacó el área, le ganó al portero y, al quedarse sin ángulo, no se volvió loco y asistió a Ledezma que llegó solo al segundo palo.
Su segunda anotación, de 9 clásico de toda la vida: aparecer en el sitio donde debe para nada más empujar como un buen cazagoles.
Lo único que le falta desde mi visión es mayor tranquilidad en el área en ocasiones. Le entra el nervio y la ansiedad y eso hace que llegue un segundo tarde o que la superficie que elige para definir no sea la adecuada.
Pero es un depredador del área, es inquieto, eso vuelve locos a las defensas, es muy agresivo sin pelota para apretar y atacar el espacio para rematar.
También fue uno de los grandes beneficiados del buen juego de la Selección. Salvo 15 minutos iniciales de ciertas dudas y errores en la salida, México encontró rápido el primer gol y de ahí empezó a disfrutar y encontrar un mejor funcionamiento.
Fue una buena muestra del buen momento que viven Chivas y Toluca en el torneo y México jugó bien, fue mejor que su rival y pudo marcar más goles. Islandia no es una medida de nada, pero antes estos rivales ya se complicaban y no se ganaba.
No cambia nada con respecto a las expectativas que tengo para el Mundial pero en esta ocasión, la Selección jugó bien, la baraja se amplía en ciertas posiciones y le da una pequeña sonrisa a la afición mexicana muy golpeada por lo que ha ocurrido en los últimos días. Aunque sea pequeña. Gracias y hasta la próxima.
