
Por David García.
Si algo dejó demostrado el Real Madrid el pasado fin de semana es que no necesita los goles de Kylian Mbappe.
Sí, el Madrid puede ganar sin el francés. Más todavía cuando en una eliminatoria de Champions League lo que se necesita es algo más básico: trabajo en equipo.
El Real Madrid sufrió en el encuentro de la fase de Liga ante la escuadra de José Mourinho, porque fue superado en el A, B y C del juego: la intensidad y los huevos.
El equipo blanco debe de mostrar interés, máxima concentración y un esfuerzo colectivo impecable para superar a una escuadra que es infinitamente inferior a ellos en cuanto a calidad.
Lo demás, se dará por sí solo, como ante la Real Sociedad. Cuando los dos equipos se igualan en ese aspecto, posteriormente el talento termina inclinando la balanza.
Pero para ello el conjunto blanco deberá lograr que corran los 11, que todos vayan detrás del balón e intenten presionar con la misma efusividad.
No sé si con Mbappe en el campo eso se pueda conseguir. Es por mucho el futbolista que menos presiones y esfuerzos defensivos hace de la plantilla y su mala gesticulación y nula influencia en el juego son un lastre para él equipo de Arbeloa.
Todos sabemos su efectividad de cara a portería. Pero en duelos de alta tensión, estrés y dónde el mínimo error penaliza, no sirve solo con empujar balones a modo.
Habrá pocos espacios, nulos metros para correr y zonas intermedias congestionadas. Por lo que Mbappe deberá ampliar su gama de movimientos para ayudar a su equipo.
Veremos cómo juega Arbeloa. Sí con Gonzalo, con Vinicius y Mbappe arriba en doble punta o con Arda enganchando por detrás de ellos dos, pero lo que queda claro es que si igual no inicia de titular él galo, tampoco será para matar al DT español.
El Madrid no necesita de sus goles para ganar, necesita otras cosas que no sé si Kylian está dispuesto a dar o asumir dentro del campo para buscar cosas realmente grandes o con ganar la Bota de Oro todos los años le basta. Gracias y hasta la próxima.
