
Por David García.
El Real Madrid ha hecho probablemente, uno de los mejores partidos de la temporada. 4-1 venció a una Real Sociedad que venía en un buen momento de temporada y que siempre mete en problemas a los grandes del fútbol español.
Lo hizo sin el delantero francés Kylian Mbappe en un partido en dónde marcó 4 goles, se dejó alguno más por el camino al no finiquitar bien alguna contra y a nivel defensivo, poco y nada sufrió el equipo de Arbeloa salvó el penal absurdo hecho por Huijsen.
Mi sensación es que Mbappe debería quedarse en casa para el partido frente al Benfica en Champions League. Sin él galo el Real Madrid se ve como un equipo en dónde todo funciona más natural, hay más orden y armonía en el juego. Al Betis también le metieron 5 sin él a principios de año.
Tampoco fue la panacea el fútbol ofensivo de los blancos pero sí tuvo mucha eficacia, la pelota se movió algo más rápido y los movimientos de los futbolistas tuvieron bastante más sentido.
Cada uno hizo lo que tenía que hacer y el Madrid vivió más cómodo en el campo, mostró más caminos para llegar más fácil al marco rival y nadie cometió errores absurdos en lo individual.
Mbappe marca muchos goles, es un finalizador tremendo y produce mucho de cara al arco rival, pero el fútbol del Madrid empeora, sus compañeros no rinden y todo parece que funciona un poco peor a pesar de su notable rendimiento individual.
En un equipo al que no le sobra calidad en el toque, que el 9 haga cosas de 9, que Vinicius sea el dueño único del extremo izquierdo, que Alexander Arnold pueda demostrar su amplia gama en el golpeo y que Valverde juegue más cerca de la banda que por dentro, hacen que este Real Madrid sea un colectivo más coral, ordenado y que de esa impresión de que antes estos equipos de nivel medio, se vea algo más decente y competitivo.
Eso es lo que le permite a este Real Madrid tener unas constantes más estables y que la concentración, la intensidad y el interés sean máximos a falta de creatividad y brillantez con el balón. En dónde corren los 11, no hay gestos de desprecio y que nadie haga la guerra por su cuenta.
Eso es lo que necesitará en Lisboa el próximo martes y no sé si con Mbappe en el campo, se verá por lo menos ese nivel de trabajo en equipo como ante la Real Sociedad. Gracias y hasta la próxima
