Por David García.

El América cumplió con el trámite en la Concachampions, nada más. Al final del día no sufrió en ningún momento, nunca se sintió agobiado por el rival y tuvo opciones para haber marcado algún gol, sobre todo en el segundo tiempo.

Sin embargo, estás Águilas volvieron a dejar patente que cuando no están los ‘buenos’ en el campo,  a nivel ofensivo le cuesta generar y en muchos momentos es la nada. 

Sin Zendejas, sin el mejor Henry y Brian cómo el único eslabón para generar peligro, se vuelve el América muy predecible, sin claridad y sin grandes respuestas para abrir a rivales cerrados y que se amontonan cerca de su área. 

El partido tuvo poca historia. Salvó 10 minutos iniciales buenos de Olimpia dónde apretó, buscó ir arriba y mostró intensidad, los americanistas tomaron la pelota, dominaron a nivel territorial y pocos apuros pasaron lejos de Malagón. 

Veiga entró en el segundo tiempo y salvó sus destellos en el toque, lo bien que se gira y que su visión de juego es de alguien diferente, poca calidad mostró el equipo de André Jardine que por lo menos volvió a tirar un tiempo completo con Alexis Gutiérrez en el once. 

No vamos a hablar de dudas. Pero sí de un América que prenderá veladoras para que Zendejas llegue entero al clásico frente a Chivas. Es sin lugar a dudas el motor de este equipo y cuando él no está, los de Coapa pierden por lo menos un 60% de sus capacidades ofensivas.

No vamos a matar al América por haber clasificado a la siguiente ronda en Concachampions, pero si se esperaba algo más en un partido donde estaban en casa, con un rival muy inferior y que se suponía que tendrías ciertas facilidades. 

Bueno, esperemos mejor al clásico para sacar conclusiones y no de una llave sentenciada en la ida y que todos jugaron a un ritmo cansino y trotón. Además Jardine necesita tiempo para que los refuerzos se acomoden a la dinámica grupal al 100%. Gracias y hasta la próxima.