
Por David García.
Obligación culé
El Barcelona necesita ganar y está en la obligación de hacerlo. No depende de sí mismo para pasar directamente a los octavos de final en esta edición de la Champions League, pero por el rival, que jugará en casa y que Hansi Flick ha recuperado casi en su totalidad a sus mejores piezas, todo hace indicar que se llevará los tres puntos esperando a que la carambola salga a su favor.
El Copenhague ha sido uno de los peores equipos en esta Copa de Europa habiendo ganado solo dos partidos, recibiendo 17 goles y teniendo la obligación de ganar en el Camp Nou.
Por lo que tendrá que jugar abierto, dejar espacios y buscar el gol desde el primer minuto, porque otro resultado no le vale a menos que quiera arañar el repechaje el club danés.
Yo espero un juego plácido para el Barca. Dónde tendrá espacios, la pelota y podrá poner en buena situación a sus delanteros. No necesitan de un gran juego y los tres de arriba volvieron bien de sus bajas. El problema es que no dependen de ellos mismos, y eso en el fútbol es lo más jodido.
Viejo conocido blanco
Que curioso es el destino. El fútbol ha querido que Mourinho y Arbeloa se encuentren en los campos de fútbol nuevamente pero ahora en los banquillos para un partido que decidirá muchas cosas para el Benfica y Real Madrid.
El cuadro blanco depende de sí mismo para estar entre los ocho primeros y con el empate le basta para salir bien parado de Lisboa.
El Benfica en teoría no representa una gran amenaza tomando en cuenta la Champions que ha hecho este año – hasta peor que el Copenhague – y que Mourinho parece que ya ha pasado por sus mejores días como entrenador.
Pero aún así el Madrid de Arbeloa no tendrá una tarea fácil porque visitar a las Águilas portuguesas nunca es fácil y si los futbolistas no salen en su máxima concentración, el resultado puede correr peligro.
Eso es algo de lo que ha sufrido mucho este equipo merengue este año. Actitud, intensidad, atención e interés en los encuentros.
Por lo que el Espartano deberá hacerles hincapié sobre todo en este aspecto para que el juego no se les haga incómodo y largo, que es algo en lo que Mou siempre destacó en su carrera: hacer un dolor de muelas los partidos a sus rivales. Gracias y hasta la próxima.
