Por David García.

El Espartano

A Álvaro Arbeloa lo tengo que poner porque al final del día es el entrenador en turno del Real Madrid. Va a quedar en la historia porque es su primer partido como técnico profesional y por el contexto en el que se dió.

Pero la realidad es que poco se le puede achacar al Espartano tomando en cuenta las bajas, que el equipo venía un gran desgaste apenas dos días atrás y que en el banquillo tampoco tenía muchas soluciones para un eventual accidente.

Pero si discurso populachero, muy de redes sociales y que busca el aplauso fácil de la afición tampoco le sirvió mucho. Dejar en casa a muchos estelares, jugar con canteranos y fiarlo todo a Vinicius, terminó por cavar la tumba merengue en Albacete.

Balón de Playa

Hoy más que nunca el Real Madrid debe buscar la salida de Vinicius. Está muy lejos del futbolista que llegó hace dos temporadas y ahora es un problema para el equipo.

No solo porque no define partidos, sino porque es un pésimo líder y alguien que condiciona alineaciones a sus entrenadores.

El partido en Copa fue lamentable. Más cuando eras la mejor arma ofensiva de tu equipo y que el técnico, apoyado por la directiva, te apapachó en la previa.

 No disparó a portería, fue una máquina de perder balones y en ayudas defensivas tampoco se puede destacar gran cosa porque estuvo andando. Cada vez estoy más de acuerdo con los que le llaman balón de Playa, porque a ese nivel está jugando.

Turco sobrevalorado

Arda Guler es esto: una mediana absoluta que en el mejor de los casos, está para ser un buen suplente de un media punta estelar. 

Hoy, en Albacete, jugó en su puesto. Con mucha libertad para moverse dónde le diera la gana y la realidad es que terminó por ser una mediocridad su partido. 

Antes el pretexto era que lo encerraban en banda derecha, que si Bellingham le estorbaba o que el colectivo no lo acompañaba. 

El turco está sobrevalorado y en un partido donde tenía todo para brillar y ayudar al Madrid a evitar más vergüenzas, se diluyó en malos pases, centros que no encontraban destino y mucha debilidad física para pelear las divididas.

El charrúa con menos garra charrúa

Federico Valverde es un sinvergüenza. Se la pasó llorando durante la primera parte de la campaña que no le gustaba jugar de lateral porque no nació para jugar ahí, y cuando le dan chances de iniciar en su puesto, simplemente no pesó en nada. 

Ni en salida de balón, ni en intensidad, ni en los disparos, nada. Nada del que dice se deja la vida en el campo, del que no quiso calentar en un partido, del que faltó el respeto a su antiguo entrenador y que ahora no rinde. 

Está claro que sí la cosa sigue así con Valverde en verano debe de haber una fuerte decisión con este chico y prescindir de él por qué se cree más de lo que es y no ha demostrado una mierda tras la salida de Kroos. 

No es un buen líder, futbolísticamente no es apto para comandar el mediocampo del Real Madrid y su garra charrúa brilla por su ausencia. Gracias y hasta la próxima.