
Por David García.
No hay día fácil para el Real Madrid. No importa si el entrenador se llama Carlo Ancelotti, Xabi Alonso o Álvaro Arbeloa. Menos en la Copa del Rey que nunca ha sido el bálsamo necesario para los males del equipo para repuntar y el Albacete se los recordó.
Fue vergonzoso el partido del Madrid. No solo perdió 3-2 en el último minuto, sino que no mereció ni siquiera empatar sobre el final y los goles llegaron prácticamente en la desesperación de la pelota parada.
El equipo se volvió a ver frágil atrás, con nula capacidad para finalizar jugadas y un control tremendamente estéril porque no logró maniatar realmente al Albacete.
Arbeloa tampoco tenía mucho margen por las bajas, el momento de los que utilizó como titulares y que el equipo venía de una derrota dolorosa en una final ante su máximo rival.
Pero es una derrota de la que difícilmente se vuelve y será muy interesante ver qué empieza a filtrar el Club y a quien le echa la culpa ya que Arbeloa únicamente tuvo un entrenamiento previo a este partido.
Que deja retratados a varios jugadores como a Mastantuono, que jugó horrible. Vini, que no hizo nada. Arda Guler que jugó en su puesto sin Bellingham estorbando y tampoco fue la panacea. O Valverde que lo sacaron del lateral derecho y tampoco es que su partido haya algo para recordar.
Fracaso absoluto de un Real Madrid que va a la deriva, en dónde parece que perder da igual y que pocas cosas ya se pueden hacer a estás alturas porque estos mismos jugadores han vuelto a dar vergüenza con un tercer técnico distinto. Gracias y hasta la próxima.
