Por David García.

El Club América ya hizo oficial la llegada del centrocampista brasileño Rodrigo Dourado proveniente del Atlético de San Luis para este Clausura 2026 y sin duda podemos decir que ahora sí André Jardine sonríe. 

Solo por la módica cantidad por la que llegó el futbolista a Coapa de 1,5 millones de dólares según reportes, sino porque es un futbolista que urgía por la posición y funciones que cumple en el campo, además de ser una petición directa del entrenador que ganó un tricampeonato y logró poner al club americanista en cuatro finales de forma consecutiva. 

Dourado no solo va a fortalecer el mediocampo del América, sino que le dará mayor naturalidad a otras cosas que estaban tomadas con pinzas y permitirá que otros futbolistas puedan desempeñar su rol dentro del equipo.

Sin duda esto permitirá liberarse mucho más a Álvaro Fidalgo para que se concentre en lo que debe que es en distribuir, darle la calidad a la salida de balón de las Águilas y de vez en cuando, pisar el área ya sea para asistir o poder oler el gol.

Además de que Israel Reyes ya podrá jugar en su puesto de central o ser un apoyo en el lateral derecho para cuando Kevin Alvarez no esté dando el nivel y que Dagoberto regresará hasta verano. 

Ahora la pregunta del millón ¿Con esto es suficiente para el América? Evidentemente no. Más cuando su propio técnico señaló que hay varios puestos a cubrir y futbolistas que hay que sacar porque llevan un tiempo sin dar el nivel que se espera. 

La sensación es que hace falta un delantero, dos laterales más por ambas bandas, un enganche y probablemente un portero de garantías para afrontar la Liguilla.

Pero para como fichan en la directiva es un buen movimiento porque tenía que reforzar ese puesto, ya la gente no compra las justificación que suelen filtrar para no fichar y porque el mercado de transferencias anterior jugaron a ser dioses y saben que fue una verdadera basura creyendo, tontamente, que las cosas se iban a arreglar por el mero hecho de desearlo en lugar de hacer algo. Gracias y hasta la próxima.