David García.

Sin ser nada del otro mundo, el Barcelona mejoró bastante y dió probablemente su mejor partido de la temporada, ante un Atlético de Madrid que tenía 11 partidos consecutivos sin perder y que ya le habían ganado a rivales potentes este año como el Real Madrid o el Inter de Milán. 

La mejoría de este Barca tiene mucho que ver con que Hansi Flick ya pudo juntar al tridente clásico de este equipo. La presencia de Lewandowski y sobre todo Rapinha le dan mucha naturalidad a este equipo y el fútbol ofensivo fluye un poco más. 

Todos juegan en su sitio y las cosas son mucho más sencillas en la cancha. El trío aporta cada uno algo distinto en los tres sectores y para cualquiera es difícil defenderlo.

Insisto, esta victoria no es nada del otro mundo porque los Colchoneros tuvieron al final un par de ocasiones bastante claras pero Almada y Griezmann no supieron mandar la pelota ni siquiera entre los tres postes. 

Ahora con este envión anímico, la recuperación de varias piezas lesionadas y que ya tiene 4 puntos sobre el Real Madrid, la sensación ahora es que este cuadro culé parece que no dejará escapar La Liga.

Un campeonato que hace semanas se veía muy distinto tras los 5 de ventaja que sacó el Madrid en el Clásico y ahora los blancos se ven totalmente desahuciados, con crisis de resultados, juego y de relaciones internas entre los pesos pesados y el entrenador. Gracias y hasta la próxima.