Por David García.

Hoy todos los titulares irán hacia Kylian Mbappe. Normal. Anotó 4 goles frente al Olympiacos y en esta Champions League lleva ya 9 goles y todo apunta a que cerrará está edición con una gran cifra goleadora.

Pero el tema es que gran parte de su gran actuación goleadora en Grecia se debe a un gran partido de Vinicius. El brasileño estuvo pletórico en Atenas y junto con el francés, salvaron un partido que en lo colectivo fue realmente tétrico para el Real Madrid.

El brasileño no solo dió dos asistencias, sino que tuvo otras tres ocasiones clarísimas y fue un dolor de cabeza para los defensores en su banda izquierda. Regateando, insistiendo y yendo hacia adelante siempre. 

La sensación que dieron los dos, tantos el francés como el brasileño, es que si el equipo está más o menos estable, los dos pueden funcionar, siempre y cuando no esté el inglés Jude Bellingham.

Ahí es cuando el Madrid se ve descompensado, poco fluido en su juego y nada natural en su accionar colectivo. No parece que sea el maridaje más conveniente no que la cosa vaya a cambiar mucho. 

Cómo a pesar de todo lo mencionado la cosa tampoco mejoró tanto para el Madrid porque fue una victoria rara, que sigue dejando dudas y en dónde todavía podemos señalar varias cosas que no funcionan en el cuadro de Xabi Alonso.

Ganó un partido en dónde recibió tres goles, terminó pidiendo la hora y aunque pudo marcar algún otro gol, le pudieron marcar otro más a los chicos de Alonso que por lo que sea, siguen sin despertar desde aquella fatídica tarde en el Wanda. 

No sé si esto tenga solución especialmente para Xabi Alonso, pero lo que queda claro es que debe elegir porque todas las estrellas no caben en el once. Sino, que empiece a ver el vuelo más próximo a Liverpool. Gracias y hasta la próxima.