
Por David García
Nadie está pidiendo que André Jardine salga del América. Eso es una locura y una señal de mal agradecimiento profundo de parte del que lo haga.
Pero es válido señalar, decir cuando se equivoca y perjudica a sus águilas en los escenarios en dónde no los pone en las mejores condiciones para ganar.
La derrota contra Cruz Azul, clara además, se debe en gran parte por su mala toma de decisiones.
Su planteamiento fue defectuoso por la elección de personal, por donde los puso a jugar y además, por los cambios que realizó en el juego, especialmente por el momento en que los hizo.
Esto provocó que el América fuera superado durante todo el partido.
No hubo un solo momento donde las Águilas emparejaron el trámite del mismo y aunque se fueron arriba en el marcador, el gol de Brian Rodríguez llegó por un error increíble de la zaga celeste.
Pero no por alguna jugada bien hilvanada o con buen trato del balón.
El juego del América fue muy feo. Bastante pobre con y sin balón y le faltó demasiada magia de otras tardes para poder imponerse.
No generó nada arriba por si mismo, en el mediocampo estuvo sobrepasado por los peloteros de Cruz Azul y abajo se vio muy dubitativo salvando jugadas límite con una pierna salvadora.
Esto fue culpa de Jardine. Todo le salió mal al DT brasileño y lo que no puede hacer ahora es venir a sacar una pobre justificación diciendo que la Fecha FIFA lo afectó por la lesión de Zendejas, cuando todos los equipos tienen el mismo hándicap en contra y además, lo puso a jugar cuando sabía que no podía hacerlo.
No era el encuentro para hacer rotaciones y descansar piezas tocadas, ya que el rival era de mucho nivel y porque Fidalgo, Maximin y otros tuvieron la fecha FIFA para descansar y después salieron a jugar.
Además de mandar un mensaje conservador al sacar a Brian Rodríguez que no estaba haciendo nada del otro mundo, pero marcó el gol y estaba dándote salida al espacio, por un Maximin muy decepcionante que se encerró en la banda viendo pasar el juego y quejándose de las pérdidas de sus compañeros.
Andre Jardine sabe más que cualquier muerto de Twitter de fútbol, pero cuando se equivoca, hay que decirlo y es válido quejarse de sus decisiones. Siempre con respeto y no moviéndose a extremos ridículos sin ningún sentido. Gracias y hasta la próxima.
