Por David García

Siguen las dudas 

El Real Madrid hizo lo que tenía que hacer: ganar por aplastamiento a un conjunto kazajo que cuando mucho pasa de ser un equipo semiprofesional. 

En el acto Mbappe, que es la estrella de los blancos, se hinchó a marcar goles y los chicos de Xabi Alonso lograron mantener el cero atrás, que tampoco era tan complejo por lo que había enfrente y de donde se venía. 

Logró sumar 6 de 6 puntos, recuperar ciertas sensaciones de la vergüenza perpetrada en el derbi y hacer el trabajo. 

Sin embargo, las dudas de este Real Madrid son las mismas del año pasado: ver si son capaces de competir ante una potencia de la élite europea. 

De momento con Alonso no se ha visto algo diferente que con Ancelotti el curso anterior y hay varios frentes abiertos en ese vestuarios por futbolistas que no rinde varios juegos seguidos, otros se quejan de las posiciones en dónde juegan y otros exigen jugar por decreto aunque no estén para ellos. 

Así qué a pesar de la victoria, goleada y las rotaciones de Xabi Alonso, todo sigue igual: muchas dudas con este Real Madrid. 

Ganaron perdiendo 

Ya lo comenté ayer pero el Barcelona perdió justamente frente al PSG. Fue dominado durante 70 minutos por la escuadra de Luis Enrique y es obvio que no está todavía para medirse cara a cara con un conjunto campeón. 

Sin embargo, la gran diferencia con el Madrid y consigo mismo es que este Barcelona por lo menos – a pesar de ser superado – ya no está cometiendo los papelones de otras temporadas y aguanta la tormenta de mejor manera. 

Logra jugar 20 minutos potables de fútbol y algunas de sus piezas destacan como Ferrán Torres o el propio Pedri. Pero eso no les dio para todo el juego y al final se diluyeron.

Pero es normal tomando en cuenta que era el PSG pero que tenía a medio equipo titular fuera por lesión o diferentes motivos y aún así, no lograron el cometido. 

Pero de que están mejor que el Real Madrid y el Atlético de Madrid, lo están y por mucho tomando en cuenta lo que hay en España.

Manteniendo sensaciones 

Al Atleti le vino como oxígeno puro su exhibición en el Derbi. Recuperaron la confianza y por lo menos en la Oribe a inmediata contra el Frankfurt, mostraron otra vez una pegada no vista hasta antes del duelo ante el Madrid. 

Todo se movía a otra velocidad y Julián Álvarez se sigue afianzando como el niño bonito de los Colchoneros. 

Hasta a Griezmann se le ve otra cara y Giuliano Simeone para una combinación entre Salah y el propio Robben. 

Simeone vive con mucha más tranquilidad y saca pecho de ellos cada que puede porque el inicio de temporada, y él lo sabe, estaba siendo un desastre. 

Para todos sale el sol y parece que para los del Cholo y los suyos está saliendo y de forma muy brillante ante del parón. Gracias y hasta la próxima.