El Toluca juega de maravilla. Domina todos los registros del juego y aunque a Mohamed siempre se le ha tachado de ser rácano, conservador y defensivo, la realidad es que sus equipos han tenido siempre una pegada y efectividad dignas de las aclamadas máquinas ofensivas de la historia del fútbol. 

Lo de estos Diablos es impresionante. Ningún partido les pesa y son igualmente efectivos tanto fuera de casa como en ella.

28 goles en 10 encuentros nos dicen un poco sobre las variantes del cuadro del Turco. 

Da igual el escenario, la adversidad a superar o el rival, el Toluca vuelve. Siempre lo hace. Además, vuela. Vuela alto y va imparable al bicampeonato.

El destrozo que le hizo al Monterrey fue antológico. Una odisea al más puro estilo fútbol champagne. Comenzó perdiendo ese partido y pudo quedar KO con el penal fallado de forma ridícula por Sergio Ramos. 

2-0 antes de los 20 minutos quizás hubiera sido lapidario. Pero se levantaron y mostraron todas sus cualidades como equipo: calidad técnica llevada al máximo nivel, pegada clínica de frente a portería y control de las artes oscuras de la cancha. 

Los Diablos controlan como nadie también el otro fútbol y esa combinación de lucidez ofensiva con la capacidad de minar el juego del rival, es increíble verla cada encuentro. 

El Toluca juega igual ante cualquier tipo de equipo y lo domina, lo lleva a su terreno y lo termina aplastando. Le dió unas tremendas tundas a Chivas y Rayados, desde lugares diferentes además, a Santos y Necaxa lo mismo y al América lo humilló en el Campeón de Campeones así como en la final pasada. 

Si es cierto, calló frente a Cruz Azul Y Tigres, pero el primer caso puede pasar y el segundo, fue literalmente un accidente por las rotaciones del Turco y lo rocambolesco del partido.

El Toluca será bicampeón, o eso parece. No creo que haya nadie que pueda con ellos en la Liguilla – porque van a estar ahí – y aunque no tiene las individualidades más llamativas, si cuenta con las que están en mejor momento y en un nivel de confianza superlativo. Gracias y hasta la próxima.