
Por David García
Tuvimos que esperar un año para ver al mejor Mbappe en el Real Madrid. A diferencia del año pasado; dónde tiró media temporada y muchos de los goles eran de empujar y dónde su compañero hacia toda la jugada, hoy el francés actúa, responde y asume su papel de estrella y protagónico en el cuadro de Xabi Alonso.
Este es el Mbappe de las masas. Que marca goles, trabaja para el equipo y muestra liderazgo sobre el campo. Un año tuvimos que esperarlo. Pero no solo es productivo por inflar números, sino que da el golpe en momentos apretados de los juegos.
El Real Madrid no fue bonito de ver sin duda ante el Espanyol, pero lo sacó adelante con dos genialidades y una de ellas de un Kylian que está mostrado un reportero variado de soluciones frente al arco que el año pasado no lo vimos ni por asomo.
Mbappe intenta, insiste y si falla lo vuelve a intentar. Sobre todo el cambio más notorio es lo que presiona y lo que corre para atrás para recuperar la pelota o por lo menos estorbar.
Ya lleva 7 goles está campaña – marcando el 80% de los goles del Madrid – y ha logrado anotar 18 goles en los últimos 15 juegos con el conjunto merengue.
Hoy la jerarquía en el Club blanco está más que clara y Mbappe está disfrutando, está respondiendo y está ayudando en una faceta totalmente ajena para él los cursos anteriores.
Ahora sí es la estrella del equipo. Juegan para él, rinde en consecuencia a ello pero además está demostrando ser un líder positivo en todos los ámbitos. Por fin llegó el Mbappe de la masas. Gracias y hasta la próxima.
