Este es el Mbappe que nos prometió Florentino Pérez. No solo el que marca goles, sino el que los hace en momentos de peso, en escenarios adversos y que demuestra ser autosuficiente en muchas acciones del partido. 

Su primer tiempo fue glorioso contra la Real Sociedad. Marcó un golazo, dió una asistencia tras una jugada de genio absoluto y participó en otras jugadas clarísimas que bien pudieron terminar dentro del arco de la Real con un poco más de suerte. 

Su capacidad intimidatoria es tremenda y cada vez abarca más campo tanto con la pelota como sin la pelota. Inclusive ya el Real Madrid con uno menos, continuó siendo un dolor de cabeza para la defensa rival y tuvo también un disparo al poste. 

Después, con la expulsión de Huijsen y teniendo uno menos, el segundo lapso se desvirtuó por completo porque los de Xabi Alonso estaban metidos atrás, muy lejos del área rival y el balón prácticamente ya no les duraba nada. 

Ahí Kylian se diluyó de forma importante como los merengues en ataque de forma importante. Pero de igual forma Mbappe logró darle a su equipo una ventaja tremenda para el complemento ante el robo descarado arbitral nuevamente. 

La jugada de Huijsen si bien fue temeraria, no era el último hombre y al atacante de la Real Sociedad le quedaban metros por avanzar y seguramente el defensor más cercano tenía posibilidades para cerrarlo.

Sea como sea, el Real Madrid logró salvar un nuevo robo en La Liga gracias a un Kylian Mbappe en plan estelar que es cada vez más decisivo, aparece en contextos incómodos y puede hacer más cosas en la cancha que solo empujarla y meter los goles de relleno e inflar estadísticas como el años pasados. Gracias su hasta la próxima.