El bueno es merengue 

A pesar de que el partido no tuvo nada destacable que contar más que la victoria, al final del día en el Real Madrid se vio una intención diferente de parte de los protagonistas de iniciar de nuevo. Mostraron buena actitud, unas ganas de apretar al rival cuando no tenían balón que el años pasado brilló por su ausencia y que al final, más por empuje y deseos de comenzar con el pie derecho en el Bernabéu que de buen juego, lograron recuperarse de un soporífero primer lapso y en el complemento encontraron el gol. 

Obviamente Xabi Alonso tuvo una pretemporada atípica tomando en cuenta lo del Mundial de Clubes y por ende su Madrid no fue lo espectacular que le hubiera gustado, pero no bajaron los brazos y ahora sí, algunas de sus estrellas se tomaron al equipo a la espalda e hicieron diferencia, como Mbappe. Aunque hay que verlo ante rivales importantes en dónde no pudo marcar tendencia el año pasado. 

Insisto, este Real Madrid debe mejorar mucho, pero de dónde venía y el poco tiempo para preparar el encuentro frente a Osasuna, ganaron, Kylian estuvo bien y la gente se fue contenta a sus casas entendiendo que hay margen de maniobra y es más fácil llevarlo, con una victoria. 

Tenía que ser el Cholo 

Lo malo de la jornada es el Atlético de Madrid de Simeone. Y me parece que lo será de la temporada. Siempre es la misma con la escuadra del Cholo. Mucha inversión, altas expectativas pero luego llega la hora de la verdad y nada. Sí, los Rojiblancos marcaron una buena media hora frente al Espanyol, pero después fue un desastre. 

Le dieron la vuelta, no tuvo capacidad de reacción y el entrando realizó una serie de cambios en dónde parecía que quería que no le metiera más goles a intentar empatar el partido. 

Cero expectativas con este Atlético de Madrid porque no tiene exigencia, pase lo que pase Simeone seguirá ahí y ante la mínima racha positiva, se pondrá en valor el trabajo del técnico argentino diciendo que hace mucho con poco, cuando le ha. Invertido al plantel más de 300 millones en dos veranos. 

Los Negreira Boys atacan 

Lo feo sin duda fue el atraco del Barcelona al Mallorca. De verdad, no necesitan de esto para vencer al pobre conjunto mallorquín. Dos rojas regaladas, una expulsión no nada en contra y un segundo gol de Ferrán Torres que no tuvo ni siquiera que subir al marcador. 

Así selló el primer tiempo y el segundo estuvo de regalo para un encuentro que parecía un entrenamiento particular de Lamine Yamal de tiro a portería. 

Van a pecho descubierto y no se guardan nada. Mandaron una advertencia a todos los equipos del torneo en dónde si alguno se sale del librero, tendrá arbitrajes tendenciosos muy marcados en su contra. 

Que feo, porque el equipo de Flick no lo necesita. Juega bien, domina y parece que sus figuras están en la misma inercia positiva que el curso anterior. Aunque eso sí, sigue concediendo mucho y ante un cuadro potente, lo puede pagar muy caro. Gracias y hasta la próxima.