
La victoria frente a Tigres fue categórica. El América dió su mejor exhibición colectiva este fin de semana en el Volcán de mucho tiempo y aunque al final, los Felinos lo pelotearon a Malagón, no pasó a mayores y las Águilas lograron sacar un resultado de mérito. Especialmente de dónde venía.
Pero no todo es color de rosa. A pesar de ganar, de mantenerse invictos en el torneo y de estar a un punto del líder, André Jardine no tiene a un gran goleador en su América.
Al final del día si bien consiguió anotar tres goles en un campo duro, complejo y que mete presión, dos de esos tres tantos fueron de un centrocampista y el restante fue autogol de Nahuel.
Las Águilas llevan mucho tiempo que no cuentan con un ‘matador’ del área que de ciertas garantías y eso en instancias definitoria te puede cobrar factura, como lo ha venido haciendo para los azulcremas en el último par de meses.
Henry Martín no está para jugar. Se la pasa en el hospital por diversas molestias y cuando juega, no hace nada relevante. Aguirre no le mete gol ni al arcoíris, Dávila está borrado y Zuñiga tristemente no tiene nivel para asumir esa responsabilidad.
Ante este panorama ¿Qué puede hacer el América? Básicamente ser sólidos en defensa. No cometer errores absurdos, que Malagón vuelva a su mejor versión y que otros futbolistas – como Chiquito Sánchez – se pongan las pilas y aporten lo que puedan a pesar de no vivir todo el tiempo en el área.
Es lo que hay, y mientras Henry no esté de nueva cuenta al máximo de su potencial – porque hasta falla los penales – el América no tendrá grandes amenazas en el área para culminar lo mucho o poco que genere en el juego.
Con este formato, no tener a un killer liquida para pelear por los campeonatos y por ende lo único que queda en ese aspecto es hacerse fuertes atrás y actuar como un equipo. Gracias y hasta la próxima.
