
Por David García.
El PSG le pasó por encima al Real Madrid. Eso está dicho bastante veces. El equipo blanco no sabe ni que lo golpeó y terminó el Mundial de Clubes con un 4-0 que bien pudo ser un 10-0, porque la escuadra de Luis Enrique desaceleró claramente en el segundo lapso. Dónde tuvo oportunidades para marcar algún que otro tanto.
En esta debacle sin duda Xabi Alonso en responsable. En un porcentaje menor tomando en cuenta el tiempo que lleva en el equipo, que seguramente habrá movimientos en el mercado y que será otro Real Madrid que veremos a lo largo de la campaña cuando haya más rodaje de partidos y entrenamientos.
Pero el principal pecado de Alonso en su primera gran prueba como técnico merengue fue hacer un Ancelotti, irse a la fácil: meter a todas las estrellas posibles, tratar de mantener a todos contentos y desajustar lo poco que se venía viendo bien en los partidos anteriores.
Sí, seguramente fue muy pronto para que a esté Madrid en pañales, que está en otro momento de su proceso, le tocará un cuadro como el PSG. Un equipo hecho, que juega de memoria y es evidente que va a otra velocidad. Pero sabiendo estos condicionantes, con más razón tenías que mantener lo que había tenido continuidad para ver qué sucedía.
No sabemos, tomando en cuenta por el contexto, que tan condicionado estaba Xabi Alonso por tener que meter a Mbappe. Un semifinales, en un mundial frente a su ex como el PSG, a lo mejor en el Club interesaba verlo por si se daba el escenario ideal de ganarle a los parisinos con Donatello siendo figura.
Pero ahí partió todo. No solo por lo poco que trabaja sin balón Kylian, sino porque contagia a Vinicius a no correr y porque Gonzalo tuvo que jugar tirado a la derecha para que el Madrid no se viera tan descompensado en el medio y hubiera uno más echando una mano en defensa.
Pero el cuadro blanco no generó arriba, ni se vio bien en defensa y el PSG le dió un repaso en cuanto al manejo de pelota, control de partido y repartición de los espacios. Además, era sangrante ver cómo tú 9 de área, le metía los centros a Mbappe o Vini que no van bien por arriba y el año pasado no ayudaron en ese aspecto.
Todo mal, pero de parte de todas las partes. De los futbolistas por su mal juego – ni que decir de las indecencias de Ascencio y Rudiger – de las decisiones de Xabi y de la poca reacción del equipo ante el panorama de adversidad.
Es evidente que van a ver más incorporaciones, salidas de la plantilla y a lo mejor alguna sorpresa inesperada que puede llegar a ser hasta traumática, porque hay cosas que no van a funcionar nunca en la vida. Que están dichas en el texto anterior.
Por lo pronto, creo que a Xabi Alonso hay que darle tiempo y no a sobre reaccionar con esta debacle que si fue vergonzosa, pero en la justa medida que lleva menos del mes pudiendo entrenar. Así que, tranquilidad. Gracias y hasta la próxima.
