
Por David García.
Mbappe y Vinicius no pueden jugar juntos. Desorganizan todo el esquema del entrenador y generan una serie de desajustes en el parado grupal que provoca que el rival tenga facilidades para jugar, moverse y llegar al área muy fácilmente.
Todo ese desorden se vio claramente frente al PSG. Que humilló, bailó y por ende goleó a un Real Madrid perdido, que no sabía para donde ir en el campo y que todos los jugadores, en diferentes zonas del campo, estuvieron equivocándose garrafalmente con acciones que fueron directamente al marcador o al trámite del partido.
Los francés dieron cátedra frente a los blancos teniendo la pelota, generando ocasiones y controlando el partido de una manera tremenda en dónde seguramente firmaron su victoria más cómoda de este Mundial de Clubes.
Todo porque Xabi Alonso quiso colocar sí o sí a Kylian. En su primera gran prueba como técnico de los blancos, se fue a la fácil. Poner a la mayor cantidad de cracks posibles para tener a todos contentos y desajustar lo que en pocas muestras, se veía bien.
Con esto, Gonzalo – al que no podía sacar por cómo venía jugando – tuvo que pasar a jugar en banda derecha, porque es el único de esos que corre, Vinicius a la izquierda – porque parece que no sabe jugar en otro lado – y Mbappe en el medio cuando no tiene juego aéreo y no presiona ni a su sombra.
Pero a diferencia de los otros encuentros donde corrían los once, ahora tenías dos futbolistas menos porque la desidia y desinterés que muestra la tortuga en el esfuerzo sin pelota, se lo contagia a Vini que no lo ve correr, y él, con todo el ego que tiene, debe decir, pues yo tampoco cuando es un derecho que este club me he ganado más que él.
Y así no se puede estar. En el fútbol de ahora, más cuando te mides ante contrincantes de tu nivel y que además están mejor preparados, no puedes no correr. Es imposible. Te pintan la cara y te vas para tu casa con cuatro goles en contra. Y no solo eso, es que con el balón tampoco te compensa ninguno de los dos.
Fallando más de lo que aciertan, no ganan duelos y cuando pierden una pelota ni siquiera está ahí el amago por intentar estorbar al portador. Mbappe y Vinicius no pueden estar juntos. Uno de los dos debe de salir porque sino será un problema para el técnico.
Ya lo fue para Ancelotti el año pasado que se vió obligado a juntar a toda las estrellas a la vez, y le salió de aquella manera, y ahora sí en el Club no se lo ponen fácil a Xabi Alonso, se lo van a terminar triturando.
La derrota se carga sobre todo por estos dos jugadores. Hay más cosas para analizar, obviamente que van en el debe de Alonso. Pero es alguien que lleva seis partidos en el equipo y se ha notado muchísimo que unos están en pañales y los otros ya son adultos en toda la extensión de la palabra.
Yo no sé qué pasará, pero mientras Vini y Kylian sigan en el mismo barco, ese proyecto a nivel deportivo se irá a la ruina. No combinan bien, se estorban y se molestan en el mismo lado. Así de fácil. Fue algo duro de ver, de verdad. Gracias y hasta la próxima.
