Por David García

El Atlético de Madrid hizo un ridículo espantoso en el Mundial de Clubes. Quedó fuera de la fase de grupo del torneo en un grupo accesible y en dónde uno supondría que no tendría gran problema en estar por lo menos en la fase de los octavos de final. Quedó fuera no por mala suerte, sino porque jugó mal, fue superado en muchos lapsos de juego y tuvo pocas respuestas en muchos sectores, incluyendo el banquillo.

Porque sí, el Cholo Simeone es gran responsable de estos malos resultados del Atlético de Madrid. El equipo colchonero ya viene dando síntomas de que las cosas no funcionan como antes y el fin de ciclo está más cerca de lo que podemos pensar.

Porque fue eliminado siendo barrido y humillado por el PSG, jugando bastante feo frente al Seattle Sounders, aunque acabamos el resultado y haciendo un encuentro muy mediocre contra el Botafogo en dónde lo pudo perder sin ningún tipo de tema.

Está versión del Atlético de Madrid post final de Champions League en la final de Milán del 2016, ha Sido un equipo que defiende muy mal, sufre mucho la pelota parada y en ataque si no es el contragolpe no tiene demasiadas armas con la pelota para lastimar a sus rivales de otra manera.

Ahora, que cuenta con un personal muy diferente al de aquella motiva época, estas deficiencias se ven acentuadas cada vez más. Le controlan muy fácil el ritmo del juego, lo meten en el área y además estando atrincherado, le generan ocasiones muy fácilmente en las barbas del portero.

Para mí esto es un fin de ciclo de Simeone muy claro. Sus planteamientos son bastante defectuosos, no suele hacer grandes cambios en el banquillo y en partidos donde hay que dar la cara porque solo vale ganar, generalmente no puede si Atleti con el reto.

Esa es la verdad, pero en el entorno del Atlético de Madrid están sufriendo el famoso síndrome de Estocolmo. Viven con el miedo de lo que podría ser el equipo sin el Cholo, de lo que fueron antes sin el y aunque pierdan, cualquier excusa que diga Simeone, les vale para perdonarlo. Una tristeza. Gracias y hasta la próxima.