
Por David García
A México le duró el fuelle 20 minutos. Después de eso, el partido entró en una vorágine descendente en dónde no hubo llegadas, nadie dominó el juego y existieron muchas interrupciones. Inclusive Costa Rica estuvo cerca de adelantarse tras un travesaño y por poco se llevaron el liderato de grupo tras competir de mejor forma en el segundo lapso.
Javier Aguirre movió otra vez a su equipo. Eso no se le puede reprochar. Se nota que está buscando soluciones para darle mayores armas a sus dirigidos y que los encuentros de alguna forma sean más placenteros. Pero la cosa no funciona del todo y los rivales le encuentran muy fácil y rápido la vuelta a este tricolor.
La Selección Mexicana fue agresiva, tuvo la pelota y generó opciones muy claras. Hizo figura a Keylor Navas en ese primer tramo del primer tiempo y por nada los del Vasco se llevaron una ventaja. Modificó el parado del equipo, volvió hacer rotaciones en algunos puestos y buscó atacar.
Pero los 70 minutos restantes no pudo imponer condiciones y así se le fue diluyendo el juego hasta el golazo de Santi Giménez que se terminó anulando por fuera de juego.
La realidad es que México tuvo otra vez una actuación decepcionante. Así como tuvo chances para ganar pudo perder sin ningún problema el partido y pocas respuestas encontró Aguirre en el banquillo para darle vuelta a la situación, y a penas una jugada de otro torneo le estaba dando la victoria.
Para la próxima fase no habría en teoría ningún problema para avanzar porque el rival es Arabia Saudita. Sabemos que tiene ciertas virtudes Pero México cuenta con mayor calidad en su plantilla y debería de poder avanzar sin muchas complicaciones.
Pero visto lo visto en este torneo no sería nada extraño que el partido se haga largo en cuartos de final y México se lo complique. Más cuando tuvo que pedir la hora ante Dominicana, solamente pudo marcar de pelota parada contra Surinam siendo su central la figura y contra Costa Rica no pudo pasar del empate.
Esto es México. Tiene lo que tiene en cuanto a talento y da para lo que da, más allá de que el entrenador haga cambios, busque soluciones y le mueve también a los parados tácticos. Es lo que hay, como diría Ronald Koeman. Gracias y hasta la próxima.
