
El Real Madrid decepcionó en su debut del Mundial de Clubes con un desabrido empate ante el Al-hilal. No solo por el resultado, sino porque especialmente en el primer tiempo, el equipo de Xabi Alonso dejó muchísimo que desear en todas las facetas del juego.
Generaron muy pocas ocasiones más allá del gol de Gonzalo, el cuadro de Simone Inzaghi controló el trámite del partido y puso a trabajar en un par de oportunidades a Courtois, obligándolo a tener que realizar varias intervenciones.
El Al-Hilal tiene muy buen equipo. Cuenta con varios viejos conocidos del fútbol europeo y no se achicaron en ningún momento ante el máximo ganador de Europa. Mostró personalidad, actitud y buenas maneras con la pelota en los pies partiendo por muchos momentos al conjunto de Alonso.
Sin embargo nunca se pudieron poner por delante en el marcador y al final estuvieron a punto de perderlo en un penal que increíblemente le tapó Bono a un Federico Valverde en muchos momentos irreconocible.
El Real Madrid de Xabi Alonso mejoró en la segunda parte. Salió con otra actitud al terreno de juego y con mucho empuje e insistencia provocó algunas situaciones de peligro. Metió piernas frescas y tuvo chances de adelantarse en el marcador.
Pero el reloj no les dió para más y tuvieron que retirarse del campo con un empate que supo a derrota por la diferencia que se supone debe de existir entre unos y otros.
Tampoco vamos a exagerar. Es el primer partido de Xabi Alonso al frente de este Madrid y aunque dejó impresiones más malas que buenas, todo lleva su tiempo de adaptación y es evidente que este equipo sigue mostrando muchos vicios de la temporada pasada, tanto en lo colectivo como en lo individual.
Este Madrid sigue siendo un cuadro que se rompe con facilidad, por momentos le cuesta tener claridad en el último tercio del campo, solidez defensiva desde sus atacantes que se quedan descolgados, no dan una mano en las labores de recuperación y que individualmente los cracks no te ganan un juego ellos solos cuando la cosa está más o menos compleja.
Para poder romper con todo ese círculo vicioso lleva tiempo, entrenamientos y repetición de patrones que sean más positivos. Cambiar la cultura de vestuario y que se gane en los partidos para la confianza que cada uno de los cracks.
Tampoco Alonso tuvo muchas prácticas, pero algo debe mejorar conforme avance el torneo porque sino, si es para querer pegarte un tiro si está va a ser la dinámica hasta que le den todo lo que pide el nuevo técnico en cuanto a fichajes.
Se ve que hay muchos futbolistas que piden vacaciones a gritos, que están totalmente reventados físicamente y con sobrecarga mental. Se vio más de lo mismo y veremos si Xabi puede cambiar la dinámica para cuando comience la temporada. Así fue su inicio en Leverkusen, lento y decepcionante. Tiempo después ya sabemos cómo acabó la historia. Gracias y hasta la próxima.
