Escrito por David García.

Se que el título suena muy drástico, pero la realidad es que el partido fue bazofia pura por parte del combinado dirigido por Javier Aguirre. Si bien ganó el encuentro, no tuvo realmente el control del juego por muchos momentos, siempre tuvo el resultado en duda y de hecho la sensación final fue que el cuadro de República Dominicana mereció empatarle a México.

Es verdad que el primer lapso tuvo cierta calma en cuanto a ocasiones, que México amasó mucho balón y se jugó lejos de Malagón, pero los dominicanos encontraron pequeños oasis y arranques en el contragolpe que pusieron nerviosos a la Selección Mexicana que abrió el cerrojo en Copa Oro con la pelota parada.

Después en el segundo tiempo no se puede hablar de que el Tricolor fuera mejor a pesar de encontrar dos goles pronto, porque los de República Dominica a cada uno de ellos respondieron rápido y tuvieron 20 minutos finales donde pusieron a trabajar a Malagón e hicieron que los de Aguirre pidieran la hora sobre final. 

Es verdad que se ganó, se consiguieron los tres puntos y se debutó con el pie derecho, pero no fuiste mejor que una selección que no está ni entre las mejores 100 del mundo, está jugando su primera Copa Oro en la historia y los goles que le marcaste llegaron a pelota parada y uno temprano al contragolpe.

Un desastre de partido de México que lo dijimos en la previa tras la victoria frente a Turquía, que esto iba a tener otro contexto, con diferentes obligaciones sobre el campo y que el Vasco realizó muchas rotaciones para afrontar este duelo.

Poniendo muchos jugadores de corte de recuperación, sin extremos de desborde y futbolistas que seguramente no serán titulares dentro de un año cuando comience la Copa del Mundo. 

El pase a la siguiente ronda no corre peligro por parte del tricolor porque el miércoles sigue Surinam y, con todo respeto, no debería de ser un peligro perder el resultado ante ese rival. Ya después, en el último duelo frente a Costa Rica de Miguel Herrera, México debería de llegar con la tarea hecha para los cuartos de final. 

Pero mal juego, pésimas sensaciones y un buen resultado, nada más.  A, es verdad, y que Raúl Jiménez está cada vez más cerca del récord histórico del máximo goleador de la Selección Mexicana. Pero de ahí en fuera, nada que celebrar. Gracias y hasta la próxima.