
Era un secreto a voces pero ya se encargó el Real Madrid de darle formalidad al asunto: Xabi Alonso es el nuevo entrenador del equipo merengue por las próximas tres temporadas. Hasta 2028 estará el ahora ex técnico del Bayer Leverkusen y su primer gran reto con el conjunto blanco es hacer un buen papel en el Mundial de Clubes de este verano.
La llegada de Alonso sin duda marca el comienzo de una era en el Real Madrid. Por el tipo de entrenador que pinta a ser Xabi, por lo que ha mostrado hasta ahora en su corta carrera y por los maestros que ha tenido al lado a lo largo de toda su carrera.
Muy alejado de las metodologías de los grandes triunfadores en el siglo 21 por parte de los merengues como Ancelotti, Del Bosque y Zidane en menor medida. Ya que el francés sí que estaba un nivel arriba en lo táctico que los otros dos.
Con Xabi Alonso se prometen tres cosas primordiales: una forma de trabajo más moderna, confianza en los futbolistas jóvenes y mayor baraja táctica a la hora de plantear, proponer y jugar los partidos. Que su Madrid salga al campo a jugar con otro ritmo, velocidad y calidad con la pelota.
Si bien en el Leverkusen tenía un esquema muy concreto y que no es el que mejor se adapta al Real Madrid, o por lo menos lo que ha sido el merengue en estos últimos años, Alonso siempre ha mantenido en su discurso que su misión debe ser la de adaptarse a lo que tiene y hacerlo funcionar de la mejor manera posible.
Sabe que un buen entrenador maneja todas las aristas posibles y no solo la táctica, por lo que ahora deberá ganarse la confianza de un vestuario lleno de estrellas, que no les gusta mucho esforzarse cuando no se tiene la pelota y que ven siempre por sus propios intereses.
Lo que ha hecho en Alemania es más que suficiente para poder aspirar a un grande como el Real Madrid y aunque está campaña no tuvo la brillantez histórica de la anterior, mantuvo a su equipo peleando arriba en Bundesliga y cayendo contra el Bayern de Múnich en Champions, como es lo más normal.
Veremos qué tan capaz es Alonso de manejar ese vestuario, de recomponer la cultura del esfuerzo en el equipo, de darle un juego mucho más dominante en partidos grandes y de qué tan capaces sean de ganar los partidos que deben ganar con mayor facilidad.
El Real Madrid ha vuelto a ser el Real Madrid. Florentino Pérez no es tonto y sabía que necesitaba un golpe de efecto tras el fiasco de temporada y que el triplete del Barcelona estuvo cerca. Le está echando billetes al equipo y trajo a un entrenador que parece que tiene ideas nuevas, actualizadas y modernas que deberían de darle otro empuje al equipo. Con tal de que la atención no vaya directo con él y pidan su cabeza. Veremos si el plan sale bien. Gracias y hasta la próxima.
