
Si algo sabe hacer este América de Jardine es jugar eliminatorias. Por lo menos en Liga MX. Solamente ha perdido un partido de 22 que ha disputado está versión Azulcrema del técnico brasileño en la fiesta grande y fue frente al Atlético de San Luis 0-2, que fue absolutamente testimonial por el 0-5 de la ida y porque las Águilas salieron pidiendo boleto para la final y gestionando esfuerzos.
Si revisamos los trámites de todos esos partidos en la mayoría el América ha sido mejor al de enfrente casi sin importar el contexto de la misma llave y pocas veces se ha visto abajo. Quizás la situación más límite con la que se ha encontrado es en aquellos cuartos de final en el Bicampeonato contra Pachuca, en dónde la ida lo pasaron por arriba, pero consiguió salir ileso con el empate.
En la vuelta fue mejor en la mayoría de aquel encuentro pero tuvo que llegar Julián Quiñones de último minuto, para salvar ese semestre, porque cabe recordar que se habían ido eliminados, por los propios Tuzos, en las semifinales de la Concachampions que tanto se le ha resistido a esta generación dorada de Coapa.
Toluca es un gran equipo. Tiene a un entrenador ganador – conoce estás instancias – estrellas que con una sola jugada te pueden armar un gran problema y manejo de otras armas futbolísticas más allá de jugar bien, para hacer la diferencia en definiciones de títulos por partidos de ida y vuelta.
Pero el América ya se lo enfrentó está temporada y lo despachó claramente en el marcador y el juego. Anulando todas esas virtudes y demostrando que mientras Alexis Vega y Paulinho estén bajo control, poco o nada les podrá hacer el conjunto escarlata que dirige el Turco Mohamed.
El campeón es el campeón. Hay que ir con él hasta el final y hasta que el campo diga lo contrario. No hay nadie en México ahora mismo que maneje mejor la presión de este tipo de partidos que el América. Sabe cuándo acelerar, cuando protegerse un poco más y cuando manejar el ritmo del partido y llevarlo a tierra de nadie. Es el que mejor saber manejarse cuando se juega algo y en ese contexto de juego siempre hace que la moneda caiga a su favor.
Me parece que ganará la ida y en la vuelta se defenderá de buena manera como lo hizo el torneo pasado precisamente en La Bombonera, anulando la ofensiva de los Diablos y levantado su cuarto título de Liga MX consecutivo. Haciendo historia y formándose como un cuadro de leyenda. Al tiempo. Sino, aquí estaremos para dar la cara. Gracias y hasta la próxima.
Escrito por David García.
