
El Real Madrid logró mantenerse vivo un día más en La Liga. Lo hizo luego de derrotar por 2-1 al Mallorca en el Santiago Bernabéu de forma merecida. Pocos peros se le pueden poner en esta oportunidad al equipo merengue a pesar de lo corto del resultado, porque tuvo las ocasiones, el dominio territorial y poco concedió a un equipo mallorquín que se la pasó encerrado y metido en su área pequeña prácticamente.
En un partido en dónde generaste 26 tiros de esquina, 40 remates – 13 a portería – y varias atajadas de mérito del arquero rival, ya te habla de los merecimientos que tuvo el equipo de Ancelotti para llevarse este resultado.
Una victoria que prácticamente le da un día más de vida a un Real Madrid que a pesar de jugar bien, merecer el resultado y ganar, volvió a dejar en claro que está no fue su temporada. Que todos están ya más en modo de que esto se acabe, cada uno tome sus nuevos proyectos y que las piezas nuevas lleguen lo más pronto posible para olvidar este trago amargo de curso.
Que lo único al final del día salvable y que parecía improbable a comienzo de año, es la temporada de Kylian Mbappe que llegó a 40 goles y es muy probable que se lleve el pichichi es su primer año con el Madrid, en su carrera con Robert Lewandowski.
Por lo demás el conjunto blanco ha sido un equipo con muchos problemas colectivos, figuras fuera de forma y que todos los rivales fueron complejos sin tener una noche tranquila y de a gratis. Que muchas veces necesitó de la épica en encuentros que no se veían necesarios y que luego a veces ni siquiera lograba conseguir el objetivo.
El Barcelona deberá ganarle mañana al Espanyol para consagrarse de forma definitiva y cualquier otro resultado por lo menos nos mandará esta competición hasta la penúltima fecha, en dónde ahí sí el equipo de Flick sellará esto.
Siempre se recupera, remonta y gana los partidos. Pero tenemos un día más de La Liga. Gracias a Jesús Vallejo y Jacobo Ramón. Quién lo iba a decir. Gracias y hasta la próxima.
