El Inter de Milán está en la final de la Champions League gracias a Yann Sommer. El portero suizo realizó cuatro o cinco paradas de mucho mérito que mantuvieron a su equipo vivo en la eliminatoria sobre todo en el segundo tiempo, en dónde el Barcelona salió con todo y consiguió la remontada sobre el final, pero que los interistas casi al instante alcanzaron el milagro de mandar todo al tiempo extra.

Inclusive, el primer tiempo del Inter de Milán fue bastante bueno. No le generaron gran cosa sobre su portería y a la contra hizo estragos en un Barcelona que si bien tenía mucho balón, poco pudo hacer al frente con unos italiano bien parados en su área.

Lautaro Martinez estaba haciendo un buen partido con gol, provocó un penal y tuvo mucho sacrificio, trabajo sin balón y desgaste. Siempre ponía en predicamentos a los defensas culés y hacia que tomarán preocupaciones.

Sin embargo, con la salida del argentino y otros factores colectivos, el Inter cayó mucho en el complemento y no solo se dejó empatar, sino que arriba ya no tuvo gran cosa para preocupar a la defensa catalana.

Pero con el tanto heróico de Acerbi en el último minuto del tiempo reglamentario, los transalpinos tomaron otro aire y en el tiempo extra cayó nuevamente un gol – de Fratessi – que lo puso por encima del Barcelona.

Al final son justos finalistas. Fue una eliminatoria en dónde ambas escuadras tuvieron sus momentos y terminó pasando el que tuvo más acierto, suerte y resistencia ante el buen fútbol del rival. Además, los de Inzaghi casi nunca estuvieron por debajo en la llave y siempre contaron con ese puntito más de resistencia qué en un torneo así, es hasta más importante que jugar bonito al fútbol. Gracias y hasta la próxima.

Escrito por David García.