El Real Madrid alargó una semana más su agonía en La Liga. Lo tiene casi imposible para poder levantar el cetro de campeón está campaña, no solo por las complicaciones que tienen partido a partido para ganar, sino porque no depende de si mismo y necesita que el Barcelona tenga un par de tropiezos.

La victoria frente al Getafe fue un partido feo. En dónde realmente no hubo muchas ocasiones, demasiadas interrupciones con juego brusco y un resultado que tuvo en vilo prácticamente hasta el final. Este Madrid tiene muchos defectos colectivos, individualmente es complejo destacar a alguien y parece que es incapaz de marcar más de un gol, sobre todo contra rivales tipo Getafe.

Que meten fuerte la pierna, que si el árbitro se los permite patean de más y que atesoran mucho orden en sus líneas. No te regalan nada, algo te van a generar con balones aéreos y difícilmente se van a rendir.

Courtois en la parte final fue necesario para conseguir tres puntos de oro que le permiten a los merengues seguir con la esperanza viva. En un segundo tiempo donde los madridistas se dedicaron a defender, jugar a la contra y hasta perder tiempo si era posible.

Este resultado no cambia las sensaciones rumbo a la final de Copa del Rey. El Barcelona a pesar de ganar por el mismo marcador corto ante el Mallorca, pudo vencer por más goles y realmente en el trámite aplastó a un conjunto mallorquín que nunca le incómodo.

Mientras al Real Madrid se le ve depresivo, muy endeble en todas las zonas del campo y con muy poca capacidad de respuesta cuando el rival más o menos le domina. 

Si todo sigue su curso, el Madrid perderá la final de Copa de fea forma y con Ancelotti que estará más que sentenciado y quizás se vaya del banquillo justo en ese mismo instante que el colegiado pite el final de una temporada muy triste para los madridistas.

Por cierto, lo del árbitro otra vez lamentable permitiendo tantas patadas del Getafe y que Endrick, que hizo un partido correcto sin más, lo usarán como saco de boxeo entre los zagueros del cuadro de Bordalás. Pero es lo que hay en un fútbol tan corrupto como el español. A, si Ancelotti lo sacó tan pronto, lo más seguro es que lo ve como titular en la final de Copa y Mbappe no llega. Gracias y hasta la próxima.