
Bueno, esto al final del día se veía venir tarde o temprano: El Real Madrid siendo superado en un partido grande ante un equipo que le iba a ser ver todas sus fallas como colectivo, que otros rivales, por falta de calidad, no le estaban haciendo ver.
El Arsenal en el segundo tiempo le pegó un paseo al cuadro merengue y dejó casi sentenciada la eliminatoria.
Si bien es cierto que en el primer tiempo el equipo blanco compitió más o menos bien generando opciones al contragolpe y manteniendo el cero en su portería, ya el complemento fue un compendio de lo que ha sido este equipo toda la temporada: nula creatividad para generar ocasiones, cero personalidad para aguantar los momentos de crisis y ninguna capacidad colectiva para imponerse en el juego.
El Arsenal de Arteta tampoco estaba siendo una locura, pero por lo menos mostró la cara que los que saben más del conjunto Gunner, venía mostrando.
Un cuadro trabajado que concede poco atrás, que aprovecha muy bien la pelota parada y aunque no estaba teniendo demasiado gol, en tres zarpazos tremendos puso la llave a su favor y con muy buena renta para el Bernabéu.
Este Real Madrid es un equipo muerto. No tiene ningún tipo de plan como equipo para salir a afrontar los partidos y todo se supedita a que sus estrellas salgan con la flecha para arriba.
A Ancelotti poco ya se le puede reclamar porque sabemos lo que es como entrenador y porque además no tenía mucho margen de maniobra para hacer el once titular, ni para cambiar gran cosa el desaguisado del segundo tiempo.
La temporada para el Real Madrid está terminada. En los grandes torneos como en La Liga y la Champions necesitan remontar una diferencia que en ambos casos parece insalvable y, la única bala que le queda es el de la Copa del Rey, en dónde parte como gran víctima frente a un Barcelona que viene como un avión y ya lo puso en su lugar en dos ocasiones este año.
No se ve cómo este Madrid pueda remontar tres goles contra un Arsenal muy fiable, que compite muy bien y que tampoco necesita demasiado para hacer daño al frente.
Más cuando el Madrid es un desastre en su área, arriba no intimida demasiado, su entrenador no tiene muchos recursos tácticos y sus cracks no están rindiendo tampoco la gran cosa, salvo Mbappe en estos momentos.
Parece que esa eliminatoria frente al Manchester City hizo mucho daño a todo el entorno del madridismo, porque hizo creer que los blancos habían mejorado e irían a más esta temporada. Pero ahora estaba claro que era el equipo de Guardiola que era muy malo y estaba en pleno derrumbe. Se acabó la copa de Europa para el campeón. No tiene pinta de que habrá milagro. Gracias y nos vemos en la próxima.
