El sueño húmedo de muchos aficionados al fútbol este año puede ser una realidad. El clásico que divide al mundo: Barcelona vs Real Madrid en la gran final de la Champions League.

La gran rivalidad del fútbol español puede darse en la máxima competición de clubes a nivel global ya que ambos siguen vivos en el torneo – con opciones reales a conquistar el triplete – y aunque a veces lo hagan peor o mejor en el campo, continúan avanzando y son favoritos en sus respectivas llaves.

A nivel futbolístico el Barcelona es más candidato que el Madrid para ganar está edición. Algo impensado hasta hace muy poco. El equipo de Flick juega bien al fútbol, es más regular es su performance colectivo y tiene sobre todo a sus estrellas en ataque, en un estado de gracia tremendo en dónde cualquier balón que tocan van para dentro.

El Madrid es lo contrario. Juega la mayor parte del tiempo mal al fútbol, casi cualquier rival lo pone en predicamentos y si no aparece alguna de sus estrellas arriba, pocos atajos tiene al gol por alguna inventa colectiva. 

Pero eso no impide colocar a los merengues como un gran candidato. Ya en otras ediciones este equipo no estaba en su mejor momento y aun así logró avanzar, ganar tiempo y además eliminar del torneo a los clubes más potentes del continente. 

La Champions es su competición. La razón por la cual vive, subsiste y persiste. El Real Madrid es el referente mundial no solo por su incontable e incansable cantidad de títulos a nivel general e histórico, sino por sus inacabables noches mágicas en Europa en dónde ha logrado sobrevivir a la adversidad ante todo pronóstico.

Nadie puede darlo por muerto. Cuando suena el himno de la Champions el equipo de Ancelotti saca fuerzas desde lo más profundo de su corazón y más allá de toda lógica, análisis táctico y cuestiones futbolísticas, tiene una capacidad de improvisación ante el caos y el límite tremendo en un torneo de eliminación directa que premia esto como nadie.

Por ello, aunque tiene una eliminatoria en cuartos de final más compleja que su rival histórico, existe esa certeza que, aunque no se encuentre en el mejor momento de su juego, logrará sacarlo adelante porque eso es lo que ha hecho en la historia reciente salvó contadas excepciones.

El Barcelona debe demostrar lo contrario. A diferencia del Madrid, los culés han sido el hazme reír del viejo continente durante una casi década y casi en cualquier escenario ha perecido de forma ridícula, triste y muy deprimente. Sufriendo remontadas históricas y algunas de ellas ante equipos que no tenían el caché para seguir tan siquiera en el certamen.

El Barcelona está más cerca de esa final. Hablando desde la lógica, sentido común y el buen fútbol, sí. Pero el Real Madrid tiene la mística, las pulsaciones y la sangre en las venas cuando las noches mágicas de Europa aparecen en escena. 

Independientemente del entrenador, jugadores y el momento que tengan cada uno de ellos. Si no, que me demuestren lo contrario. Gracias y nos vemos en la próxima.